La icónica cantautora argentina pasó por el programa «Café 617» en Mendoza y reflexionó sobre el talento, la tecnología y el arte. Frente al avance de los algoritmos y la «singularidad», Lizarazu defendió la creación humana como un desafío constante para la tecnología.
Fiel a su impronta lúcida, sensible y reflexiva, Hilda Lizarazu sumó su voz a uno de los debates más profundos de la era contemporánea: el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en la cultura, el arte y la condición humana. Durante una entrevista en el programa Café 617 —emitido por la plataforma 617 Multiplataforma y conducido por Gabriel Conte, Laura Rombolí y Luis Ábrego—, la referente del pop y del rock nacional dejó en claro que, lejos del temor, prefiere entender a la tecnología como un mero recurso y no como un rector de la vida o de la mente.
Con una trayectoria indispensable en la música argentina —que abarca su rol como fotógrafa del rock, vocalista de Los Twist, cofundadora de la emblemática banda Man Ray junto a Tito Losavio, corista histórica de Charly García en Los Enfermeros y una consolidada carrera solista—, Lizarazu habló desde la autoridad que le otorgan décadas de oficio, sensibilidad y creatividad autogestionada.
«Es una gran herramienta, pero la vida no depende de ella»
Al ser consultada sobre la irrupción de voces sintéticas y creaciones automatizadas en la industria musical, la artista fue contundente al rechazar las posturas alarmistas. «Le huyo al temor porque el único fin es el final de todos, que somos mortales por suerte», señaló entre risas.
Para Lizarazu, la Inteligencia Artificial posee una dualidad inherente al propio ser humano que la diseña: «Creo que puede ser una gran herramienta y, a su vez, algo tremendo si el ser humano se equivoca». Sin embargo, remarcó que ningún algoritmo puede sustituir la ética, la empatía ni el desarrollo personal.
«Ya no hay Inteligencia Artificial que nos haga mejores o peores humanos. Es un trabajo personal. ¿Cómo me afecta? La verdad es que no dejo que me afecte. Si la tengo que usar para algo puntual, como una animación o algo artístico, la utilizo. Ahora, mi vida no depende de eso: la IA no debería pensar por mí. Yo tengo que instruirme y seguir cultivando mi cerebro hasta el fin de mis días», afirmó en los micrófonos de Café 617.
Desafiar al algoritmo desde la creación humana
Frente al dilema de si la tecnología terminará por opacar o reemplazar al talento, la cantante propuso una mirada proactiva centrada en la acción constante y en el valor intrínseco de la originalidad humana.
«No hay que tener miedo. La mejor manera es hacer y seguir en el trabajo creativo; desafiar incluso a la Inteligencia Artificial», enfatizó Lizarazu. Y concluyó con un planteo provocador sobre los límites del aprendizaje automático: «Que la Inteligencia Artificial se tenga que tomar el trabajo de ver qué nuevo ha creado el humano para ver si lo puede imitar o superar».
En tiempos de automatización e incertidumbre sobre el futuro de las industrias culturales, la voz de Hilda Lizarazu resuena como un recordatorio esencial: la tecnología podrá procesar y replicar patrones, pero la chispa de la invención, la ética y el cultivo del espíritu siguen siendo territorio exclusivo de la humanidad.
- Entrevistada: Hilda Lizarazu (Cantautora y fotógrafa argentina).
- Programa: Café 617.
- Medio: 617 Multiplataforma (Mendoza, Argentina).
- Conducción: Gabriel Conte, Laura Rombolí y Luis Ábrego.
- Ejes temáticos: Inteligencia Artificial, creatividad humana, ética, música argentina, filosofía del arte, visita al Espacio Arizu en Mendoza, nuevos discos, historia musical junto a Charly Garcia, muestra «Los ángeles de Cherly», fotografía.
Foto de la nota: Hilda Lizarazu según la IA de Gemini
