NOTICIAS. Una densa capa de nubosidad y niebla cubrió la capital chilena durante todo el sábado, impidiendo el paso del sol y congelando los termómetros en marcas históricas para el mes de mayo.
Los habitantes de la capital chilena vivieron este sábado 23 de mayo una jornada verdaderamente histórica. Las estufas no dieron abasto y las calles lucieron semivacías durante una tarde que se coronó como la más fría de los últimos 61 años, un hito meteorológico que sorprendió tanto a los expertos como a los ciudadanos.
El fenómeno estuvo marcado por una densa e implacable capa de nubosidad y niebla que se instaló sobre la cuenca de Santiago desde las primeras horas de la mañana. Esta barrera gris impidió por completo el ingreso de los rayos solares, provocando un «efecto heladera» que mantuvo las temperaturas excepcionalmente bajas y casi sin oscilación durante gran parte del día.
El récord de Quinta Normal
Los datos oficiales confirmaron la magnitud del evento. Uno de los registros más llamativos y crudos de la jornada se produjo en la estación meteorológica de Quinta Normal. Allí, la temperatura máxima alcanzó apenas los 7,2°C a las 16:46 horas.
Una cifra de esta naturaleza es inusualmente baja para esta época del año, incluso para los estándares del otoño tardío santiaguino, transformándose de inmediato en un nuevo récord reciente para la ciudad.
Impacto y recomendaciones
La histórica tarde congelada obligó a modificar las rutinas de los santiaguinos, quienes buscaron refugio en espacios cerrados. Las autoridades locales reiteraron el llamado a extremar los cuidados con los sistemas de calefacción para evitar accidentes y a proteger a las poblaciones más vulnerables, como niños y adultos mayores, ante el abrupto descenso térmico que parece adelantar un invierno implacable.
Los meteorólogos advierten que la masa de aire frío continuará presente en la zona central del país, por lo que se recomienda a la población mantenerse informada sobre la evolución del pronóstico para los próximos días.
