viernes, mayo 29, 2026

La vigencia del compromiso frente a la apatía: el derecho y el deber de no ser indiferentes

COLUMNISTAS INVITADAS. A través de un recorrido histórico y actual por las deudas de la democracia argentina, la educadora y ensayista Elia Bianchi de Zizzias apela al pensamiento de Stéphane Hessel para interpelar a la ciudadanía y rescatar la indignación pacífica como un motor de esperanza frente a las crisis de nuestro tiempo.

En una época signada por la complejidad económica, el desencanto político y la velocidad de los cambios tecnológicos, la tentación de caer en la apatía ciudadana se vuelve un riesgo latente. Sin embargo, existen voces cuya trayectoria nos recuerda que la pasividad nunca es una opción legítima frente a las injusticias cotidianas. En esta columna, la destacada intelectual mendocina Elia Bianchi de Zizzias entabla un diálogo intergeneracional con el célebre manifiesto de Stéphane Hessel para repasar, con crudeza pero sin violencia, las heridas abiertas de nuestra historia reciente y los desafíos urgentes que interpelan al presente de la Argentina.

La columna completa de Elia Ana Bianchi de Zizzias

Elia Ana Bianchi de Zizzias.

¡Indígnate!

“Hoy se trata de no sucumbir bajo el huracán destructor del consumismo voraz y de la distracción mediática mientras nos aplican los recortes. ¡Indígnate! Sin violencia”.— José Luis Sampedro

Soy afortunada porque a mis largos años encuentro un libro de un pensador extraordinario que, a sus 93 años, interpreta mi pensamiento y escribe un alegato contra la indiferencia ciudadana; se trata de Stéphane Hessel, quien hasta el año 2011 era el único redactor vivo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.

Las razones para indignarse pueden parecer menos nítidas en un mundo complejo, pero están allí: en la dictadura de los mercados, en el trato a los inmigrantes, a las minorías étnicas, en los medios de comunicación, en la desnutrición infantil, en las guerras, en el miedo, en la desesperanza… Hessel invita a los ciudadanos, especialmente a los jóvenes, a tomar la posta, porque la peor actitud es la indiferencia. Necesitamos una indignación esperanzada, sin violencia.

Yo estoy indignada en mi país, y recorro mi último camino indignada desde que nací, en 1936. Por el peronismo corrupto y sus epígonos: sindicatos, montoneros, camporistas, kirchneristas, militares, iglesias, nuevos empresarios y políticos adictos al régimen. Esta es una grave violencia contra el pueblo y la democracia.

Indignada con la dictadura militar, con la guerra de las Malvinas. Muertos que nos interrogan aún hoy.

Ha habido momentos excepcionales de esperanza: Alfonsín, Illia, De la Rúa. Honestos. Mas no terminaron sus mandatos. Otra vez la violencia contra la democracia.

¿Y Milei? “¡Viva la macroeconomía!”, el lenguaje agresivo. Condecorado en el mundo como el economista liberal cuyas propuestas económicas son alabadas. ¿Por quiénes? Ya lo sabemos.

Los reajustes para los que menos tienen; los sueldos de los responsables de la salud: médicos, enfermeros, hospitales; de los maestros y profesores, de la educación en general.

La situación del desempleo, de las pymes.

La influencia politizada de los medios de comunicación. Lamentablemente, gracias a la inteligencia artificial ya no estamos seguros de la veracidad de las comunicaciones.

¡Viva! A Manzano y Vila, eternos favorecidos.

Las trampas de la Anses y la industria del juicio. Especialmente a los jubilados.

Las mafias del fútbol, perdonadas por la pasión de los hinchas.

En Facebook han aparecido últimamente muchas fotos de bebés y niños con raras deficiencias de salud, cuyos padres solicitan donaciones urgentes para tratamientos; son tantas, que la desconfianza nos detiene para donar, y la duda y la culpa se instalan en nuestros corazones.

Hoy mi indignación solo tiene el límite de la no violencia, pero no es indiferente.

Elia Ana Bianchi Zizzias

Fuentes:

  • Hessel, Stéphane. ¡INDÍGNATE!. Buenos Aires, Ed. Destino. 2011.
  • Hessel, S. y Morin, E. EL CAMINO DE LA ESPERANZA. Buenos Aires, Ed. Paidós. 2013.

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