Una anécdota de 2013, durante un viaje a Italia en el que había prometido quenno trabajaría… a diferencia se otros viajes.
Uno es periodista siempre.
Apenas llegado a Roma de paseo, en 2013, para hacer una recorrida por toda Italia con mi esposa, que cumplía años, cometí el.error o tuve la suerte de encender la TV en el hotel, ubicado a pocas cuadras del centro político italiano.
Cerca, en el Palazzo Quirinale (una de las tres residenxias de gobierno y activa desde 1583) estaba renunciando Silvio Berlusconi.

Allí correríamos tras el auto en el que se iba (no optó por helicóptero). Hubo nota del momento y nuevos amigos periodistas.

