NOTICIAS. En diálogo con el portal chileno Ex-Ante en la antesala de la final del Mundial 2026, el reconocido historiador mendocino explicó cómo la hegemonía futbolística albiceleste genera rechazo global y desmontó los relatos falsos que alimentaron la rivalidad entre ambos países.
El masivo volcado de la afición chilena en favor de España —y previamente de Inglaterra— de cara a la final del Mundial 2026 encendió el debate sobre las complejas relaciones transandinas. En este contexto, el portal chileno Ex-Ante entrevistó al historiador mendocino Pablo Lacoste, radicado en Chile desde hace años, quien analizó las razones psicológicas, históricas y geopolíticas que explican el fenómeno de la «antiargentinidad» en el país vecino.
Para Lacoste, la causa inmediata de este rechazo deportivo responde a una teoría sociológica sobre el poder: la imperiofobia. «Argentina es un imperio en materia de fútbol. Y como todo imperio genera rechazo. Pasó con el Imperio Romano, Ruso, Español. Se crea una leyenda negra, un discurso de demonización», sostuvo el académico, agregando que las constantes críticas sobre supuestos favores arbitrales o cuadros fáciles son discursos calcados que se le aplican históricamente a cualquier potencia dominante.
Mitos escolares y relatos falsos a ambos lados de la Cordillera
Al abordar el trasfondo histórico, Lacoste —autor de tesis doctorales sobre las relaciones bilaterales entre ambas naciones— fue tajante al calificar como falsas las narrativas oficiales enseñadas en las escuelas de ambos lados de los Andes:
El mito chileno: Afirma que la Argentina fue un «país sustractor» que le despojó la Patagonia a Chile.
El mito argentino: Sostiene que el Virreinato del Río de la Plata abarcaba desde el sur del Bío Bío hasta la Antártida y todo el desierto de Atacama, acusando a Chile de usurpar territorio.
«Lo que ha enseñado la historiografía chilena es mentira y lo que ha enseñado la historiografía argentina es mentira también, porque ni Argentina le ha quitado tierra a Chile, ni Chile le ha quitado tierra a Argentina», aseveró Lacoste.
El historiador fundamentó su postura recordando que, si bien la Corona española le dio originalmente 100 leguas desde el Pacífico a Pedro de Valdivia, el propio Rey Felipe II fue retirando jurisdicciones a la Gobernación de Chile para traspasarlas a Buenos Aires: la provincia de Tucumán en 1563, la Patagonia en 1570 y la provincia de Cuyo en 1776, fijando definitivamente la Cordillera de los Andes como la frontera natural.

Del conflicto del Beagle y Malvinas al «imperio futbolístico»
Otro de los puntos álgidos de la entrevista fue el papel de Chile durante la Guerra de Malvinas en 1982. Lacoste criticó la «ignorancia brutal» con la que la prensa argentina aborda el tema al tildar repetidamente de «traidores» a los chilenos.
Según explicó, el apoyo de la junta militar chilena al Reino Unido fue una respuesta lógica de supervivencia geopolítica tras el desconocimiento argentino del laudo arbitral del Canal Beagle en 1977 y las amenazas explícitas de altos mandos militares tras la recuperación de las islas. «Chile sintió la necesidad de buscar una alianza por detrás y por eso apoyó a los ingleses, porque sentía que Argentina se le venía encima. Hay una cosa tóxica ahí», remarcó.
Finalmente, al ser consultado sobre por qué en décadas pasadas (como en 1978 o con Diego Maradona en 1986) existía simpatía hacia la Selección Argentina, Lacoste diferenció las épocas: «En ese entonces todavía era una Argentina pobrecita. Todavía no era una superpotencia, no era un imperio futbolístico global», concluyó, argumentando que el éxito sostenido en la élite es, en última instancia, el verdadero detonante de las pasiones y rechazos en la región.
