sábado, abril 25, 2026

Por qué el gobierno necesita dejar de destruir y empezar a construir el relato del futuro

La motosierra ya fue

Déjenme que les haga una especie de minutitos porque esta mañana se los prometí, que íbamos a analizar. Estuvimos con la gringa, que se llama Ana Belén Martínez en realidad, charlando cuando arrancó el programa. Pero está bien, estoy consciente que hay gente que a las 7 de la mañana no está escuchando de esto interesante de bajar las banderas y ver con distintos cristales la realidad. Por ejemplo, los anuncios del gobierno sobre la eliminación o fusión o transformación de organismos, ¿no?

Entonces, uno puede ver lo que es bueno, otro puede ver lo que es malo, pero preferiría que no sea por función de ideología, o porque uno es partidario o es contrario al gobierno, porque ahí ya se sabe. Es decir, el que es partidario va a decir que está todo bien; el que es contrario, porque le gusta otra gente o porque lo perjudicó en algo, va a decir que está todo mal. Pero por ahí hay que indagar un cachito más allá, ¿no? De por qué se toman las medidas.

Y también está bueno avisarle al gobierno que podría actuar también de esa manera, desidiologizadamente. Porque levantar banderas todo el tiempo lo que hace es dejar afuera a los que no tienen esa misma bandera. Y cuando uno gana una elección —el caso de un gobierno nacional— lo que hace es ganar para todos, gobernar para todos, ser el presidente de todos.

La Argentina ha tenido presidentes que han sido presidentes para todos. También ha tenido presidentes que han sido presidentes para los suyos nada más y que han querido que los demás no existan. El caso más horrible es el de la dictadura, que quiso que nadie que no pensara como ellos estuviera, y los mataban o los desaparecían.

Otros casos que no han sido asesinos han sido excluyentes. Por ejemplo, qué sé yo, el gobierno kirchnerista: el que pensaba distinto lo mandaban a escupir a la plaza. Ahora está pasando algo parecido desde otro punto de vista, el lado contrario del kirchnerismo, porque levantan la bandera.

A ver, el anuncio que han hecho: a mí no me parece mal que se transforme el Estado, que se reforme, que se revisen los gastos, que vayan viendo en dónde sobra gente y ver qué hacen con esa gente. Pero lo tienen que ver desde el punto de vista de cómo queremos que funcionen los nuevos organismos y qué servicios queremos que presten.

A ver, para mí —y esta es mi opinión personal, que no quiero que ustedes compartan o que la mesa esté de acuerdo acá en la radio, pero que lo largo para que sea debate— es el siguiente: el gobierno nacional pone el acento en la motosierra. La motosierra es una estrategia de marketing de los gritones de Twitter, de TikTok, de Instagram. La motosierra ya está, ya pasó. Es decir, ya es viejo lo de la motosierra. Seguir hablando de la motosierra, mostrando la motosierra, hablando de la motosierra…

Hay gente que no entiende un pomo de qué están hablando cuando hablan de meterle motosierra al Estado. Podrían decir, por ejemplo, el cierre de Vialidad Nacional. En vez de decir: “Cerramos Vialidad Nacional porque no servía, porque está lleno de ñoquis, porque nadie hizo nada”, qué sé yo, podrían decir por ejemplo qué van a hacer con las rutas nacionales, cómo mejorar el servicio, no poner el acento en que la están eliminando.

¿Saben por qué? Porque se la dejan servida además a la oposición, que a partir de ahora —como si la oposición hubiera sido una maravilla en el manejo de la obra pública— ya sabemos que hasta hay una expresidenta semipresa por el manejo de la obra pública. Que no lo fueron, no fueron una maravilla en materia de obra pública.

Cuando aparezca una ruta rota, o cuando aparezca —qué sé yo— cuando no hayan resuelto el tema de los puentes de Tunuyán, por ejemplo, van a aparecer los opositores a Milei diciendo: “La culpa es que eliminaron Vialidad Nacional”. Y la gente que está preocupada por ganarse el pan, o que está en otra cosa, no va a pensar demasiado. Le va a creer a la oposición en contra de un gobierno que aparentemente viene a corregir errores del pasado.

Si los vienen a corregir, cuenten cómo lo corrigen. No pongan el acento en la eliminación, la destrucción. El marketing es negativo. Está bien, vos lo hablás con los mileístas y te dicen: “No, es que la batalla cultural tiene que ser a lo bestia para que la gente entienda que se cambió”.

Sí, no sé si es tan así, porque le están hablando a un sector de la gente. Miren, señores mileístas: lo que están haciendo con la comunicación de la transformación del Estado es como hablarle con “e” a la gente. Causa el mismo efecto.

A ver, los kirchneristas creían que hablando con “e” estaban incluyendo a sectores, y la verdad, lo que estaban haciendo es una especie de lenguaje propio. ¿Cómo se les llama a los lenguajes de los pueblitos? Una especie de idioma propio, un lunfardo propio. Y lo que hicieron fue alejarse de la gente.

Mi vieja no entendía qué decían cuando hablaban con “e”, sinceramente. Dejaron un montón de gente afuera del diálogo. Y el gobierno tiene que abrir diálogo cuando da un discurso, cuando hay un acto, cuando está en las redes sociales, cuando hay cadena nacional. Tiene que abrir el diálogo con la gente, tiene que acercarse, tiene que arrimarse, tiene que hacer divulgación de sus actos para que lo entiendan todos. Sin mentir, sin exagerar y sin tratar de llevar agua para su molino.

Bueno, esto de la motosierra lleva agua para un molino que ya no funciona, porque ya lo clausuraron también. Entonces no tiene sentido poner el acento en el cierre de Vialidad y no decir cómo van a mejorar las rutas. Es medio tonto, es absurdo, es pegarse un tiro en el pie, es quedarse con las banderas de hace un año atrás. Y los tiempos ahora corren muchísimo más rápido que antes, por un montón de cosas, tanto físico-astronómicas como políticas. No hay tiempo para que la gente entienda.

Entonces, digan qué van a hacer con el país para que funcione mejor, en lugar de decir que eliminan todo. La eliminación de todo es un mensaje negativo. Digan qué van a hacer con las rutas, no que eliminan Vialidad Nacional. Digan qué hace esta señora que trabaja —Emilce, se llama Emilce Lozano— que trabaja acá en la delegación Mendoza. Porque ella no quiere hablar con la prensa; se lo han prohibido en Buenos Aires, como pasa con el tipo que está en el PAMI —Litvinchuck, se llama, ¿no?— que hay un montón de abuelos con problemas y el tipo que conduce el PAMI… Me permito decirle “tipo” porque la verdad que cansa esto de que no den la cara. No le pagamos el salario —que no es bajo, por otra parte— y no dan la cara.

Bueno, digan cómo solucionan las cosas, qué creen que va a pasar dentro de un año, dentro de dos, dentro de diez. Den esperanza. La política es darle esperanza a la gente, no destruir solamente.

Así que bueno, me parecía esto, ¿no? Que se están equivocando. Han puesto mal el foco. Han puesto el foco en la destrucción y no han puesto el mensaje en los beneficios que se puedan obtener.

Listo. Por lo menos, así lo veo yo.

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