miércoles, julio 15, 2026

Hay 52 despidos por el cierre de fincas y bodegas

NOTICIAS. El gremio SOEVA apunta contra los impagables costos de la energía para riego y un desplome del consumo interno de vino que estrangula a los productores locales. El mapa de los cierres y quiénes están detrás de las fincas afectadas.

La crisis económica nacional ha golpeado con extrema dureza el corazón productivo del Valle de Famatina, en La Rioja. En apenas un mes, el departamento de Chilecito sufrió la pérdida de tres importantes fincas y una bodega tradicional, un vendaval recesivo que ya dejó en la calle a 52 trabajadores vitivinícolas.

La alerta roja fue encendida por el Sindicato de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (SOEVA) de La Rioja, que lidera César Taquía. El dirigente gremial describió a este medio un escenario límite para las familias de la región. «Estamos en una situación bastante complicada. Se cerraron tres fincas importantes y una bodega, todo a consecuencia de la situación económica que se está viviendo. Tenemos a 52 familias sin su trabajo y en la calle».

El mapa del desplome: ¿Quiénes son los dueños de las fincas cerradas?

La sangría laboral comenzó a registrarse de manera escalonada en el último mes en distintos distritos de Chilecito:

  • Viña Famatina (Anguinán): Dejó de operar hace aproximadamente un mes, desvinculando inicialmente a 12 operarios. Esta emblemática finca de 250 hectáreas —especializada en Cabernet Sauvignon, Malbec y Carmenere— proveía de materia prima a la conocida Bodega Vistandes, un moderno establecimiento ubicado en Cruz de Piedra (Maipú, Mendoza). De acuerdo a los registros judiciales y societarios de Mendoza, la firma controlante de esta unidad productiva es Vistandes S.A., cuyo directorio está encabezado por el empresario mendocino Daniel Hugo y la socia María Cecilia Mallman. El cierre de esta boca de producción expone cómo las casas matrices mendocinas se ven obligadas a achicar su estructura en las provincias vecinas para poder subsistir.
  • Alameda Riojana (Tilimuqui): Este establecimiento, operado por la firma La Alameda Riojana S.A. (asociada históricamente a inversores de la provincia de Mendoza), cerró sus puertas en los últimos días y dejó formalmente en la calle a otros 10 empleados permanentes.
  • Viñas Pilar y Bodega Nader: Completan el sombrío panorama de cierres. La bodega Nader, un clásico emprendimiento de carácter familiar de la zona, debió cesar su actividad despidiendo a sus 5 empleados.

La paradoja del agua: pozos a 250 metros y tarifas impagables

Detrás de la decisión de los propietarios mendocinos y locales de bajar las persianas no solo está el contexto macroeconómico nacional, sino también una desventaja geográfica y tarifaria estructural en el Valle de Famatina.

«Para regar las fincas hay que realizar perforaciones de entre 240 y 250 metros para obtener agua y el costo de mantener esos pozos de riego con energía eléctrica es hoy totalmente inaccesible para los productores.» — César Taquía, Sec. General de SOEVA.

El vertiginoso incremento en las tarifas eléctricas quitó competitividad a las fincas que dependen exclusivamente del bombeo subterráneo para la supervivencia de la vid, tornándolas inviables frente a regiones vitivinícolas con sistemas de riego por gravedad o menores costos de extracción.

Sin cosecha ni poda: el peligro de perder el suelo productivo

La parálisis no solo afecta los puestos de trabajo del presente; está hipotecando las cosechas de los próximos años. Según detalló Taquía, la falta de recursos financieros impidió cosechar toda la uva disponible en la última vendimia, y actualmente se han suspendido las tareas clave de poda.

«Una planta que no se poda es una planta que se pierde, porque ya no tendrá el mismo rendimiento el año próximo», advirtió con preocupación el sindicalista, remarcando que el daño sobre el capital vegetal puede ser irreversible.

Como paliativo de emergencia para evitar nuevos despidos masivos, algunas fincas vecinas han pactado con el sindicato esquemas de rotación de personal«Nos reunimos con propietarios que nos comunicaron que, de los 40 trabajadores que emplean, harán trabajar durante 15 días a un grupo de 20 y los otros 15 días al resto, pagándoles solamente la mitad del salario para no despedir», explicó el referente de SOEVA.

Gestiones oficiales y un problema que excede las fronteras riojanas

Ante la gravedad de la situación, desde SOEVA han iniciado una ronda de reuniones de emergencia con el secretario de la Gobernación de La Rioja, Ricardo Herrera; el intendente de Chilecito, Rodrigo Brizuela y Doria; y la secretaria de Trabajo de la Provincia, Myriam Espinoza. El objetivo es hacerle llegar de primera mano un pedido de auxilio energético y financiero urgente al gobernador Ricardo Quintela.

Sin embargo, el sector advierte que las medidas provinciales serán solo un paliativo si no se reactiva el mercado interno. El consumo nacional de vino muestra cifras históricas a la baja y, en paralelo, la apertura de importaciones de vino a granel más barato (proveniente de Chile) ha deprimido los precios locales, impidiendo a las bodegas convalidar mejoras salariales en las próximas paritarias.

La Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas (FOEVA) ya alertó que este crítico panorama de cierres y suspensiones por goteo se está replicando velozmente en los principales oasis productivos de Mendoza, San Juan, Salta, Tucumán y Córdoba, amenazando con transformar la crisis riojana en una debacle general de las economías regionales argentinas.

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