Los datos comparados permiten analizar en perspectiva el comportamiento del índice de precios y, por lo tanto, comprender gran parte de la realidad económica de las familias en la Argentina.
El dato del 2,6% de inflación en abril de 2026 publicado por el INDEC consolida un fuerte quiebre en la inercia económica del país.
Al analizar la trayectoria de los últimos cinco abriles, se observa una parábola perfecta: la escalada iniciada en 2022 que hizo explosión en el pico interanual de 2024 dio paso a un marcado sendero de descompresión que se sostiene hasta el presente.
A continuación, un análisis comparativo de la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC), los acumulados del primer cuatrimestre y la variación interanual de cada período:
Tabla Comparativa de Inflación: abril (2022 – 2026)
| Año | Inflación Mensual (Abril) | Acumulado Primer Cuatrimestre | Inflación Interanual |
|---|---|---|---|
| 2026 | 2,6% | 12,3% | 32,4% |
| 2025 | 2,8% | 11,6% | 47,3% |
| 2024 | 8,8% | 65,0% | 289,4% |
| 2023 | 8,4% | 32,0% | 108,8% |
| 2022 | 6,0% | 23,1% | 58,0% |
Del inicio de la aceleración a la estabilización actual
- Abril 2022 (El inicio de la presión cambiaria): Con un 6,0% mensual, la economía comenzaba a mostrar fuertes desajustes macroeconómicos. El cuatrimestre cerraba en 23,1% y la variación interanual arañaba el 58,0% INDEC, impulsada en aquel momento por indumentaria y una incipiente devaluación.
- Abril 2023 (El salto a los tres dígitos): La crisis de reservas y la sequía llevaron el indicador mensual al 8,4%. Por primera vez en dos décadas, la cifra interanual rompió la barrera psicológica de los tres dígitos, marcando un 108,8%.
- Abril 2024 (El pico histórico): Tras el fogonazo inflacionario de fines de 2023 y el reacomodamiento de precios relativos, abril de 2024 registró un 8,8%. Si bien significó el regreso al «unísono de un dígito» tras cinco meses en dos dígitos, el acumulado cuatrimestral trepó a un impactante 65,0% INDEC y la tasa interanual alcanzó su techo histórico con un 289,4%.
- Abril 2025 (La pacificación cambiaria): La unificación regulatoria y el nuevo esquema cambiario desplomaron el índice al 2,8%. El primer cuatrimestre del año reflejó apenas un 11,6% y la tasa interanual cayó bruscamente al 47,3%.
- Abril 2026 (El piso del lustro): El reciente 2,6% quiebra una racha de leves subas consecutivas registradas desde mediados de 2025. Con una interanual del 32,4% TN, abril de 2026 se consagra como el registro inflacionario más bajo para este mes específico en los últimos cinco años.
La actual desaceleración se apoya centralmente en el componente de alimentos, que avanzó sólo un 1,5% TN, amortiguando las subas de los rubros regulados como transporte y combustibles.
Aunque el acumulado del cuatrimestre (12,3%) ya supera la meta presupuestaria del Gobierno federal, el cambio de tendencia frente al escenario crítico vivido hace dos años marca un escenario de relativa estabilidad en el mediano plazo.
El impacto en el bolsillo: evolución del salario real
- Abril 2026 (Estabilización en niveles bajos): Con una inflación cuatrimestral del 12,3%, el salario formal privado mostró un comportamiento casi neutro. Las paritarias cortas empataron el avance de los precios del trimestre, pero el salario pretendido promedio cayó un 0,09% en términos reales, reflejando que el mercado laboral convalidó ingresos más bajos ante la escasez de vacantes.
- Abril 2025 (Leve rebote tras el piso): La abrupta caída inflacionaria de ese cuatrimestre (11,6%) otorgó un respiro transitorio. Los salarios de convenios privados crecieron levemente por encima del IPC, logrando recuperar cerca de 3 puntos porcentuales reales contra el piso crítico de fines de 2023. Sin embargo, el empleo público continuó en terreno negativo.
- Abril 2024 (El colapso histórico): Fue el peor momento para el poder adquisitivo moderno. La inflación acumulada del 65,0% en solo cuatro meses trituró los ingresos. Los salarios formales perdieron un 15% de poder de compra real en el cuatrimestre, mientras que los empleados públicos y trabajadores informales sufrieron un desplome superior al 25% debido a paritarias muy rezagadas y la devaluación.
- Abril 2023 (Pérdida por inercia): Con un avance del IPC del 32,0% en el cuatrimestre y una variación interanual del 108,8%, los salarios reales iniciaron su fase de desborde. La velocidad de los aumentos estacionales de ese mes (8,4%) dejó a la gran mayoría de los convenios colectivos corriendo por detrás de los precios, acumulando una pérdida real interanual del 4% en el sector registrado.
- Abril 2022 (Fase de paridad nominal): En este periodo la puja distributiva estaba equilibrada en el sector formal. El acumulado del 23,1% de inflación se tradujo en paritarias bimestrales que empataron de cerca al IPC. Pese a esto, la brecha salarial empezó a consolidarse: el sector informal ya registraba pérdidas reales de doble dígito interanual.
