¡¿Qué mundo tenemos?! En una nueva e intensa emisión de «¡¿Qué mundo tenemos?!» por 617 Multiplataforma, el periodista Gabriel Conte sentó a la mesa a diplomáticos, empresarios y especialistas para desmenuzar cómo el bloque regional, la diplomacia cultural de China y las estrategias de las pymes locales logran gambetear la crisis logística y las tensiones geopolíticas globales.
«La historia de la humanidad es la historia de su movimiento. Así como el agua busca indefectiblemente su cauce, las personas, las mercancías y las ideas han encontrado siempre la manera de circular por el planeta». Con esta potente premisa editorial, el periodista Gabriel Conte abrió una nueva emisión de «¡¿Qué mundo tenemos?!», el ciclo premium on demand que se emite semanalmente por la pantalla de 617 Multiplataforma en YouTube.
El envío, dirigido por Sergio Romero y con la producción ejecutiva de Gabriel Romero, se transformó en una mesa de debate urgente donde analistas, diplomáticos y empresarios desmenuzaron cómo los flujos comerciales y el cruce cultural logran sortear las barreras de los conflictos geopolíticos y los marcos regulatorios actuales.
El «regionalismo abierto» y la llave chilena para Argentina
El primer tramo del programa puso el foco en la inserción de la región en los grandes corredores globales. Para ello, el estudio contó con la presencia de Manuel Llanos Gorichón, integrante de la Comisión Binacional Chileno-Argentina y diplomático, quien repasó el exitoso modelo estratégico adoptado por Chile desde los años 90.
Llanos Gorichón sorprendió al poner sobre la mesa una herramienta técnica poco visibilizada pero clave para el empresariado local: la norma de acumulación de origen.
«Es una excepción que Chile le ha dado a la Argentina y a ningún otro país de América Latina. Permite a la producción argentina utilizar el tratado de libre comercio con Chile para generar un cambio de posición arancelaria, entrar a un tercer mercado y aprovechar los aranceles cero y las cuotas que Chile ya tiene consolidadas, especialmente en el Asia Pacífico», explicó detalladamente.
Respecto al panorama nacional, el analista se mostró optimista tras un largo período de estancamiento por barreras para-arancelarias: «Hoy el país ha entendido que el camino es incorporar y diversificar su oferta exportable, como lo está haciendo con el gas, el petróleo y la proyección minera».
China desde Mendoza: «Gota a gota se forma el río»
El momento más distendido y punzante de la emisión llegó con el bloque dedicado a la potencia asiática. Óscar Chen Xiang, director del Instituto Confucio en Mendoza (que opera en cooperación con la Universidad del Congreso), aportó una mirada fresca para derribar prejuicios geopolíticos. Apelando al proverbio «Gota a gota se forma el río», Chen analizó el desconocimiento mutuo entre ambas culturas.
Convertido ya en un «mendochino» confeso —hincha de Racing y adaptado a los códigos locales—, Chen expuso con humor e ironía las dificultades que enfrenta la difusión cultural debido a la macroeconomía local:
«En China se dice, entre risas, que Argentina tiene precios de Suiza con sueldos de África; por eso cuesta que la gente venga».
Asimismo, lamentó la «ignorancia casi total» que existe sobre las geografías asiáticas. «Muchos argentinos usan ropa, tecnología y productos hechos en China todos los días, pero si les preguntás qué ciudades conocen aparte de Beijing y Shanghái, no saben enumerar ninguna», contrastó, invitando a la comunidad a aprovechar las becas anuales que otorga el gobierno chino.
Equipos multiétnicos y la paradoja de la distancia
Desde el control técnico, el programa conectó luego con Madrid para escuchar el testimonio del consultor de inversiones internacionales Fernando Gentile. El mendocino relató cómo el mercado transformó por completo el ámbito corporativo, donde la fragmentación del mapamundi convive con una facilidad operativa inédita.
Para ilustrar este nuevo orden, Gentile detalló una ingeniería financiera reciente: una operación coordinada para una empresa de Londres, con personal técnico en Málaga integrado por profesionales de Alemania, Rusia y Polonia, vinculados a su vez con una firma canadiense y equipos en México y Venezuela. «Personas de ocho nacionalidades distintas trabajando en un mismo proyecto sin compartir una sola oficina física», describió.
A pesar de los estrictos controles bancarios, el consultor dejó una de las frases más destacadas de la jornada al advertir que el verdadero reto actual es humano y actitudinal: «Quienes esperen a que el mundo se estabilice para empezar, no van a comenzar nunca. Hay que aceptar la fragmentación como parte del contexto y operar desde adentro».
Logística de trinchera y el debate de «Importar para Exportar»
El cierre del programa estuvo a cargo de la experta en comercio internacional Graciela Rovera, quien aportó una visión pragmática basada en la realidad de las pymes locales. Consultada por Conte sobre si las guerras congelan el comercio mundial, Rovera fue tajante: «No se paraliza; por el contrario, se mueve».
La especialista describió el impacto de las tensiones en Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz, situaciones que elevaron los fletes hasta un 100% y obligaron a las empresas a trabajar con cotizaciones navieras que duraban apenas una semana. Sin embargo, trajo alivio al asegurar que el transporte siempre tiende a normalizarse: «Siempre le encontramos la vuelta».
Rovera también pidió dejar de medir el comercio exterior únicamente «contando contenedores» y destacó el peso invisible del software y las facilidades del régimen simplificado en Mendoza (como Exporta Simple), que permite a las bodegas exportar de a palets.
Finalmente, la experta intervino con firmeza en el debate sobre la apertura de importaciones en el país:
«Vengo de una charla con casi 80 empresarios donde algunos planteaban que importar atenta contra la industria nacional. Yo creo que no. Si importás un insumo o maquinaria que te ayuda a mejorar el valor de venta de tu exportación o a bajar los costos, estás potenciando al país. Importar para exportar mejor es el camino del crecimiento».
Al cierre del capítulo, Gabriel Conte sintetizó el espíritu del debate reforzando la tesis central que cruzó toda la transmisión por 617 Multiplataforma. El ímpetu humano por el intercambio es, al fin y a la postre, una fuerza de la naturaleza: «Ni las guerras, ni los cambios abruptos de reglas entre países vecinos, ni las tensiones entre bloques logran congelar la necesidad mutua que tienen las naciones. El comercio y la cultura, aun en el siglo de la sospecha y la distancia, siempre encuentran su grieta para pasar».
