martes, abril 21, 2026

Trump extremo: Destruir a toda una civilización para reconstruirla a imagen y semejanza

La retórica de Donald Trump escala a un punto crítico con una amenaza sin precedentes contra Irán, enmarcada tanto en su estilo de negociación como en una visión más cruda sobre los fines de la guerra. A horas de vencer el ultimátum por el estratégico estrecho de Ormuz, el mandatario combina advertencias de destrucción total con la posibilidad de un cambio de régimen, dejando al descubierto una estrategia que mezcla presión extrema, intereses geopolíticos y cálculo económico.

El mensaje de Donald Trump a Irán es extremo: promete destruirlo todo antes de las 12 de la noche. Si bien es una amenaza y, como tal, debe ser considerada parte de una negociación en términos «a lo Trump», es también una declaración de principios e intenciones.

No debe jamás quitarse de los análisis algunos de los objetivos paralelos de las guerras: destruir para reconstruir, enfermar para curar, gastar armamento para seguir fabricándolo.

En sus últimas declaraciones Trump fue más intelectualmente sincero que nunca y menos meandroso que muchos otros mandatarios guerreros.

Advirtió este martes de que «esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás», a horas de que se cumpla su ultimátum a Irán para que reabra el estratégico estrecho de Ormuz.

«No quiero que eso suceda, pero es probable que ocurra», aseguró Trump en un mensaje en su red Truth Social.

El mandatario estadounidense afirmó que ahora que han logrado «un cambio de régimen completo y total, donde prevalecen mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas, tal vez pueda suceder algo revolucionariamente maravilloso».

Afirmó que «47 años de extorsión, corrupción y muerte llegarán, por fin, a su final. ¡Que Dios bendiga al gran pueblo de Irán!», en alusión al tiempo transcurrido desde la instauración de la República Islámica y el inicio del Gobierno de los ayatolás en Irán.

El lunes aseguró creer que Teherán estaba negociando «de buena fe» con su país y que «les gustaría poder llegar a un acuerdo» antes de que se cumpliera el ultimátum, aunque insistió en que la propuesta de paz iraní «no es lo suficientemente buena».

«Tenemos que llegar a un acuerdo que sea aceptable para mí y parte de ese acuerdo incluirá la libre circulación del petróleo (por el estrecho de Ormuz)», dijo en conferencia de prensa.

Seguí leyendo