lunes, julio 6, 2026

Leo Oliva en #QuéMundoTenemos: La guerra secreta de Trump contra Anthropic y las internas de la «Mafia de la IA»

En una profunda emisión de «¡¿Qué mundo tenemos?!» por 617 Multiplataforma, se analizó el impacto geopolítico de los verdaderos dueños de la tecnología. El periodista Leo Oliva desarmó las internas de Silicon Valley, el choque frontal entre Donald Trump y Anthropic, y la competencia con el gigante estatal chino DeepSeek.

El avance de la inteligencia artificial dejó de ser un asunto meramente técnico para convertirse en la principal arena de la geopolítica, la psicología de masas y el pensamiento contemporáneo. Así quedó demostrado en el último capítulo de «¡¿Qué mundo tenemos?!», el ciclo conducido por la multiplataforma 617, que bajo el sugerente título «Los 4 jinetes de la IA» desglosó la enorme concentración de poder en manos de Sam Altman (OpenAI), Elon Musk (xAI/SpaceX), Peter Thiel (Palantir) y Dario Amodei (Anthropic).

El programa planteó desde el inicio un quiebre de paradigmas, citando visiones críticas como la del economista Alberto Benegas Lynch (h), quien prefiere erradicar el término «inteligencia artificial» para hablar de AI (Algoritmos Informáticos), considerándolo «un cachetazo al razonamiento humano».

Quién es quién en la «mafia» de la Inteligencia Artificial

Para auscultar quiénes están detrás de las pantallas, el conductor Gabriel Conte recibió en los estudios al periodista de 617.NewsLeo Oliva, un investigador que ha seguido al milímetro la evolución del negocio tecnológico. Oliva advirtió de entrada que el periodismo no puede quedarse en la superficie de «preguntarle a la IA quiénes son sus dueños», porque el algoritmo está diseñado para gambetear la respuesta.

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«La IA tiene muchos dueños, y están muy divididos», explicó Oliva. «Son cuatro jinetes muy diferentes; algunos son enemigos acérrimos hoy, aunque hayan sido socios en el pasado». El periodista desglosó el mapa de poder actual:

  • Sam Altman (OpenAI): Creador de ChatGPT —herramienta que pateó el tablero de la IA generativa a fines de 2022—. Ideó la compañía junto a Elon Musk, con quien hoy mantiene un juicio multimillonario y mediático en los Estados Unidos.
  • Elon Musk (xAI): Antiguo socio de Altman y cofundador de PayPal a fines de los noventa junto a Peter Thiel.
  • Peter Thiel (Palantir): Histórico inversor de Silicon Valley, promotor de la desregulación absoluta y mentor político de figuras clave de la actual Casa Blanca.
  • Dario Amodei (Anthropic): Exintegrante de OpenAI que rompió con Altman por diferencias éticas y fundó Anthropic. Su chatbot, Claude, es hoy el modelo de vanguardia que lidera el mercado.

Oliva enfatizó que estos magnates no responden al perfil del clásico empresario industrial del petróleo o los automóviles: «Son intelectuales y filósofos con formación en ciencias sociales, egresados de las mejores universidades, que escriben sus propios papers y libros mientras amasan fortunas».

La guerra silenciosa: El choque entre Donald Trump y Anthropic

El punto más álgido del diálogo con Oliva giró en torno a la abierta persecución del gobierno estadounidense contra la firma de Dario Amodei. Mientras que Musk y Thiel se sientan cómodos en el Salón Oval a cerrar contratos de seguridad nacional con el Pentágono, Anthropic se ha plantado en la vereda de enfrente de la doctrina republicana.

«Anthropic es el único que se negó a compartir los datos de sus usuarios con el Departamento de Estado y el Pentágono», reveló Oliva. «Por eso hay una pelea feroz. Hay quienes dicen en los círculos tecnológicos que la velocidad con la que Donald Trump cerró el conflicto con Irán fue para abrir la verdadera guerra del futuro, que es contra Anthropic».

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Esta tensión escaló a niveles inéditos de seguridad nacional tras el lanzamiento de Featherless, la última y más potente actualización del motor Claude. Ante el temor de Anthropic de que el software fuera tan masivo y penetrante que vulnerara sistemas críticos, la Casa Blanca intervino de inmediato de forma restrictiva:

[ Lanzamiento de Claude "Featherless" ]
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[ Veto de la Administración Trump ] ──► (Prohíbe el acceso a extranjeros en EE.UU. y al resto del mundo)
                  │
                  ▼
[ Respuesta radical de Anthropic ]  ──► (Decide apagar la actualización por completo a nivel global)

«El Gobierno de Washington decidió restringirla para que solo la usaran ciudadanos estadounidenses. ¿Qué hizo Anthropic? Dijo ‘no, directamente no la usa nadie’ y la apagó. Es una persecución interna directa», graficó el periodista.

El espejo de China: Capitalismo privado vs. Control estatal

Al ser consultado por Gabriel Conte sobre el rol de las potencias asiáticas, Oliva arrojó un dato clave sobre la verdadera preocupación detrás de los vetos de la Casa Blanca: el temor a que el gigante asiático acceda a los desarrollos occidentales.

«China es la principal competencia de estos jinetes a través de sus propias inteligencias artificiales, como DeepSeek«, señaló Oliva. Sin embargo, marcó una diferencia estructural insalvable en los modelos económicos de ambas superpotencias:

«A diferencia de Estados Unidos, donde son empresas privadas impulsadas por políticas públicas o contratos bélicos, en China las IA las desarrolla directamente el Estado con capitales públicos y a través de sus propias empresas estatales. Y allí no existen los prejuicios ni los atenuantes éticos».

Ni conspiraciones ni apocalipsis: Una mirada positiva

Hacia el final de la entrevista, Oliva descartó las visiones distópicas de la ciencia ficción que dominan los medios de comunicación masivos, donde los robots toman el control y desconectan a la humanidad.

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«No es bueno ni malo; es parte de la evolución de la cultura humana. Yo soy lo menos conspirativo del mundo. El cambio geopolítico está ocurriendo en esferas muy altas, pero en el día a día el proceso es mucho más silencioso y menos radical de lo que creemos», afirmó el periodista de 617.News.

Sin embargo, dejó una advertencia sobre el «contrato tácito» que firman los usuarios: al interactuar con estas plataformas de forma gratuita, la sociedad civil entrega voluntariamente sus huellas digitales, permitiendo a los magnates construir verdaderos «gemelos digitales» de la población. El peligro real, concluyó, no es la extinción humana, sino el monumental nivel de acumulación económica que ostentan estas corporaciones. «Hoy, las tres grandes firmas tecnológicas sumadas valen casi lo mismo que toda la economía de Alemania. Ya compiten de igual a igual, y superan, el poder de los propios Estados soberanos».

Del «oráculo» informático a la sugestión psicológica

El análisis de Oliva sirvió de puente perfecto para la posterior intervención de Sergio Romero (director del ciclo e investigador de la UNTREF), quien complementó la nota explicando el fenómeno desde el plano de la psicología de masas. Romero recordó que el primer chatbot de la historia, Eliza, fue programado en 1966 bajo la técnica de un terapeuta rogeriano, demostrando desde hace sesenta años que los seres humanos somos profundamente sugestionables ante «entidades que hablan».

«La IA nos deslumbra porque nos devuelve una sola respuesta armada que ratifica nuestro propio sesgo de confirmación», aportó Romero, ligando el misticismo que rodea a Silicon Valley con el concepto de «oráculo» moderno. Sus conclusiones, sumadas a la mirada del filósofo italiano Andrea Colamedici, alertaron sobre el riesgo de diseñar marcos jurídicos que permitan una «irresponsabilidad automatizada», donde los algoritmos cometan delitos financieros o reputacionales sin que ninguna persona física termine rindiendo cuentas ante un tribunal.

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