jueves, abril 30, 2026

En Mendoza, la gente siente que la inflación es mayor a lo que dice el índice oficial

En medio de un revival de las sospechas en torno a los índices inflacionarios, a raíz de la ¿torpeza? del gobierno de Javier Milei de no aplicar el nuevo índice que tanto promocionó, tirando abajo la confianza construida en torno al tema, aparecieron los resultados de una encuesta en Mendoza en donde la gente dice que siente que los precios aumentan más de lo que se informa.

El gobierno nacional insiste en que «pronto el índice inflacionario empezará con un cero», tal como lo afirmara Manuel Adorni al pasearse por los programas de TV explicando la decisión de no aplicar la nueva fórmula de cálculo, que tanto había ponderado antes, y que originara la renuncia del massista Marco Lavagna, un remanente de la gestión de Alberto Fernandez que había quedado al frente del INDEC, sin sobresaltos, hasta ahora.

El 65 por ciento de los mendocinos mayores de 16 años consultados por la consultora RZ que conduce Rubén Zavi dio cuenta de que «la inflación impacto mucho o bastante en su economía». Un 53% detallo que lo que más les afecto fue el rubro «vivienda y servicios».

La encuesta llega en un momento en que se revive la desconfianza que le generó el kirchnerismo a las cifras oficiales con Guillermo Moreno a cargo del INDEC, cuando, por ejemplo, Aníbal Fernandez afirmaba, suelto de cuerpo que «en Argentina hay menos pobres que en Alemania…».

Luego, en el gobierno de Mauricio Macri se intentó recuperar la confianza y hasta se quiso imponer una ley, que no salió, para que nadier «metiera mano» en la conformación del índice de precios al consumidor. Con Milei se avanzó en la construcción de una nueva fórmula, más completa y actualizada, pero al parecer los resultados no son los que política y socialmente el Gobierno quiere transmitir: son números sinceros, pero más altos.

Al suspender su aplicación, lo que se está generando es el retorno de una desconfianza, ya no por la tergiversación de las cifras, pero sí por el hecho en sí mismo.

El trabajo de Rubén Zavi demuestra que, al menos en Mendoza, 41,95% sostiene que la inflación influye «bastante» en su economía personal. Hay que sumarte un 23,73% que dice que el peso es «mucho». Sucede en una provincia con apoyo a Milei y su gente.

Un dato fuerte detectado en las respuestas: 69,49% anticipa como «poco» o «nada» probable que próximamente la inflación «empiece con cero», como afirman desde la Casa Rosada.

Cinco datos de la encuesta de RZ:

El 65% de los encuestados en el Gran Mendoza afirma que la inflación impactó “mucho” o “bastante” en su economía personal durante los últimos 30 días, pese a la desaceleración inflacionaria registrada en los datos oficiales nacionales. El relevamiento se realizó entre el 27 de enero y el 3 de febrero de 2026 sobre una muestra de 1.126 casos.

Más de la mitad de los consultados (52,97%) identifica a vivienda y servicios como el rubro que más aumentó y más afectó su economía reciente, muy por encima de otros ítems. En segundo lugar aparece transporte (11,44%) y en tercero comunicaciones (10,17%), lo que muestra una concentración del malestar en gastos fijos y no postergables.

Existe una brecha marcada entre la inflación medida y la inflación percibida: mientras el INDEC informó para diciembre de 2025 una inflación mensual del 2,8% y una variación interanual del 31,5%, la encuesta revela que la mayoría de los hogares aún no percibe un alivio en su situación cotidiana.

Los hábitos de consumo muestran un comportamiento defensivo: una proporción significativa de los encuestados declaró haber reducido o postergado salidas recreativas, consumo en restaurantes y viajes en los últimos 30 días, en respuesta al impacto persistente de los precios sobre sus ingresos disponibles.

La expectativa de mejora económica personal en el corto plazo aparece limitada, incluso frente a proyecciones oficiales optimistas. Consultados sobre la posibilidad de que su situación mejore en los próximos meses, a partir de la afirmación presidencial de una inflación cercana a cero hacia agosto de 2026, predomina el escepticismo, lo que refleja cautela social ante el escenario económico.

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