COLUMNISTAS INVITADOS. Escribe Carlos García, socio del Club Político Argentino, El Acta de la Declaración de la Independencia esconde un mapa geopolítico muy distinto al actual, marcado por ausencias litoraleñas y presencias del Alto Perú que desafían la historia oficial.
La firma del Acta de la Independencia en Tucumán suele enseñarse como un acontecimiento homogéneo y definitivo de la argentinidad. Sin embargo, una mirada atenta a las firmas revela que la geografía política de 1816 distaba mucho de las fronteras que conocemos hoy, exponiendo las profundas tensiones y los proyectos alternativos que convivían en el territorio de las Provincias Unidas.
La columna completa de Carlos García
Las ausencias del 9 de Julio
Muchos de los visitantes de la histórica «Casa de Tucumán» se sorprenden al leer los firmantes del Acta de la Independencia del 9 de Julio de 1816. Faltan las firmas de los diputados de Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes y Misiones y firman representantes de Charcas, Chuquisaca y Potosí (hoy Bolivia y en esa época Alto Perú).
La verdad es que las Provincias ausentes formaban parte del «Protectorado de los Pueblos Libres» comandadas por el caudillo federal y democrático José Gervasio Artigas y se habían declarado independientes en el Congreso de Arroyo de la China, celebrado el 29/30 de Junio de 1815, adelantandose en un año al Congreso de Tucumán.
Si bien no hay actas de dicho Congreso cuando se invita al Protector de los Pueblos Libres a concurrir al Congreso de Tucumán, este responde: «Ha más de un año que hemos en arbolado el estandarte federalista tricolor y se juro su independencia absoluta y respectiva. Hágaselo Ud. saber a las autoridades correspondientes». Esta respuesta artiguista esta documentada y acredita la existencia del Congreso.
Argentina, Uruguay y Bolivia no existían como países con esta denominación, eran en 1816, las Provincias Unidas del Río de La Plata.
Las guerras y Constituciones posteriores les dieron su definitivo nombre como Naciones.


