jueves, abril 30, 2026

A cuatro años de la invasión a Ucrania: las 10 advertencias de David Rieff que ayudan a entender una guerra sin final

Una entrevista al historiador David Rieff el recordado programa «Tormenta de ideas» por Radio Nihuil, en el cuarto aniversario del inicio de una guerra que se creía rápida y definitoria, pero que todavía está activa.

El 24 de febrero de 2022, cuando las tropas de Vladimir Putin cruzaron la frontera e iniciaron la invasión a gran escala de Ucrania, buena parte del mundo creyó asistir a una guerra breve: una ofensiva fulminante seguida de negociaciones.

Cuatro años después, el conflicto continúa, con un frente estabilizado, miles de muertos y una Europa transformada estratégica y económicamente. En aquellos primeros días de incertidumbre, el historiador y ensayista estadounidense David Rieff ofreció una lectura cruda y poco complaciente en el programa mendocino “Tormenta de Ideas”, por Radio Nihuil.

Hijo de la intelectual Susan Sontag y corresponsal en conflictos como Bosnia, Kosovo o Ruanda, Rieff evitó el tono épico y también las analogías simplistas con la Segunda Guerra Mundial. Sus definiciones —algunas premonitorias, otras superadas por los hechos— permiten hoy revisar qué se entendía entonces sobre una guerra que se ha vuelto estructural para el orden internacional.

A continuación, diez ideas centrales de aquella entrevista de marzo de 2022, contrastadas con la evolución del conflicto hasta hoy:

1. “Es la primera guerra clásica entre Estados en Europa desde 1945”

Rieff sostuvo que no se trataba de una guerra híbrida ni de un conflicto interno, sino de un enfrentamiento convencional entre dos ejércitos con objetivos territoriales.

Balance 2026:
La afirmación resultó acertada. La guerra reinstaló en Europa combates de alta intensidad, trincheras, artillería masiva y guerra de desgaste, algo impensado tras el fin de la Guerra Fría.

2. “Hay dos guerras: una militar y otra económica global”

El analista habló de una “Guerra Fría II” entre Rusia y Occidente, centrada en sanciones, energía e inflación.

Balance 2026:
También se confirmó. Europa redefinió su matriz energética, los precios globales se dispararon en 2022-2023 y las sanciones marcaron un desacople duradero entre Rusia y Occidente.

3. “Pensé que Ucrania aceptaría la derrota”

Rieff admitió que esperaba una rápida capitulación ucraniana.

Balance 2026:
Esta fue una de las predicciones más desmentidas. Bajo el liderazgo de Volodymyr Zelenskyy, Ucrania resistió, recuperó territorios en distintas fases y evitó el colapso estatal que muchos analistas anticipaban.

4. “Putin tiene una lógica, no es un loco”

El escritor rechazó la idea de un líder irracional y describió una estrategia coherente basada en Chechenia, Georgia (2008) y Crimea (2014).

Balance 2026:
Con el paso del tiempo, numerosos estudios estratégicos coincidieron en que Moscú actuó bajo una lógica geopolítica de reconstrucción de su zona de influencia, aunque subestimó la resistencia ucraniana y occidental.

5. “Compararlo con Hitler o Stalin es una tontería”

Rieff criticó las analogías históricas fáciles con Adolf Hitler o Joseph Stalin, habituales en el debate público.

Balance 2026:
El paso del tiempo reforzó la idea de que el conflicto responde más a lógicas posimperiales y de seguridad que a proyectos ideológicos totalitarios clásicos.

6. “Rusia tiene objeciones ‘legítimas’ a la expansión de la OTAN”

Sin justificar la invasión, reconoció que Moscú percibía amenazas estratégicas reales.

Balance 2026:
Este punto sigue siendo uno de los más polémicos. La ampliación de la OTAN se aceleró tras la invasión, confirmando la paradoja: la guerra que buscaba frenarla terminó impulsándola.

7. “Moldavia sería el único país vulnerable sin provocar guerra mundial”

Rieff señaló que un ataque a países bálticos implicaría activar la OTAN y escalar a un conflicto global.

Balance 2026:
Hasta ahora, Rusia evitó atacar territorios aliados, lo que respalda su hipótesis de cautela estratégica frente a una guerra directa con la alianza atlántica.

8. “Si Rusia gana, habrá guerrillas en la frontera con Polonia”

Una de sus advertencias más dramáticas fue que la ocupación no significaría pacificación, sino insurgencia permanente.

Balance 2026:
Aunque Rusia no logró conquistar Ucrania, los territorios ocupados sí muestran dinámicas de resistencia, sabotaje y guerra irregular. El escenario de insurgencia prolongada sigue siendo plausible si hubiera avances territoriales rusos.

9. “Estados Unidos seguirá armando a Ucrania”

Rieff describió el conflicto como una guerra indirecta entre potencias.

Balance 2026:
La asistencia militar occidental ha sido decisiva para sostener a Kiev durante cuatro años, confirmando el carácter de guerra por delegación.

10. “La guerra no se fue: el período de paz europea fue una excepción”

Quizá su reflexión más profunda: la idea de que Europa vivió un paréntesis histórico, no una norma permanente.

Balance 2026:
La remilitarización europea, el aumento del gasto en defensa y la reorganización de alianzas sugieren que ese “paréntesis” efectivamente terminó.

Una guerra que cambió de naturaleza

Si algo no anticipó Rieff fue la duración del conflicto. En 2022 hablaba de meses; hoy se trata de una guerra de desgaste con impacto global sostenido. Tampoco se produjo el colapso económico ruso que muchos esperaban, ni una victoria decisiva ucraniana.

Sí acertó, en cambio, en que el resultado —cualquiera sea— dejaría una Europa más insegura y una confrontación prolongada entre Rusia y Occidente.

Cuatro años después, la entrevista conserva valor porque evita tanto la propaganda como el optimismo ingenuo. Rieff no hablaba de buenos y malos absolutos, sino de intereses, historia y límites del poder.

Su advertencia central —que la guerra interestatal había regresado a Europa— hoy ya no suena alarmista sino descriptiva.

Y su frase más inquietante permanece abierta: «Hemos regresado a una época que creíamos no volver a ver. La guerra no nos dejó”.

Mientras los combates continúan y no aparece una salida diplomática creíble, aquella reflexión de marzo de 2022 funciona menos como diagnóstico del pasado que como descripción del presente.

La entrevita completa a David Rieff:

El escritor estadounidense David Rieff considera que a Vladimir Putin no se lo puede comparar con Adolf Hitler ni Joseph Stalin. Putin es Putin, y debe ser entendido en su propio concepto, dice. Pero hay más: el historiador, ensayista, analista políticoexcorresponsal de guerra en Bosnia, Kósovo, Ruanda, Liberia, Sierra Leona o Irak, fundador y director del proyecto Crímenes de guerra de la American University, mira la guerra actual de otra manera. De tal modo, señala que durante miles de año las hubo y solo en los últimos 75 años se produjo un paréntesis de paz, cuando hablamos de Europa.

Rieff, hijo además de la notable intelectual (escritora, cineasta, polemista) Susan Sontag desarrolló su análisis en diálogo desde Nueva York con el programa «Tormenta de Ideas», que se emite los sábados a las 8.30 por radio Nihuil, en donde esbozó algunas de las ideas ya impresas en muchos de sus reconocidos libros: Camino de Miami (1987), Los Angeles, Capital of the Third World (1991), The Exile: Cuba in the Heart of Miami (1993), Slaughterhouse: Bosnia and the Failure of the West (1995) y A Bed for the Night: Humanitarianism in Crisis(2003), Contra la memoria (2012), El oprobio del hambre» (2016).

 ¿Qué está sucediendo realmente, porque no parece ser una guerra convencional. Muchos de los actores, no solamente Ucrania y Rusia, están jugando un papel económico, de búsqueda de equilibrios y otras cosas que se han puesto en juego en la guerra. 

– Es una pregunta interesante. De un lado es una guerra clásica, la primera desde la Segunda Guerra Mundial en Europa. Es decir, es una guerra entre dos estados con dos ejércitos y con la idea de una victoria total, sobretodo de la parte del gobierno ruso. No hemos visto una guerra entre estados en Europa, hemos visto guerras internas, guerras civiles que sucedieron después de la destrucción de la ex Yugoslavia, pero no hemos visto guerras en el sentido clásico. La misma cosa en América Latina, la última guerra clásica desde una perspectiva fría, fue la Guerra del Chaco en 1936. Por ejemplo, en la Guerra de las Malvinas no había una idea de la Argentina de controlar a Londres. En el caso de esta guerra un ejército parece tener la idea de pasar hasta la frontera polaca y para mí un futuro que me asusta mucho. Del otro lado hay otra gran guerra, la Guerra Fría II, entre la Unión Europea con Rusia, una guerra económica y desde la otra perspectiva una catástrofe global, porque antes de la guerra ya había un gran problema de la inflación y ahora hablamos de una inflación en Estados Unidos de 8 y ahora del 12%. En los grandes países europeos van a tener una crisis energética muy grande. Entonces hay dos guerras, esta clásica y una económica mundial.

– ¿Qué factores pueden hacer que la guerra termine?

– Obviamente había pensado que los ucranianos iban a aceptar la derrota, pero no sucedió así y la resistencia de Ucrania ha sido feroz y hay cuatro generales rusos muertos durante estas tres semanas de guerra. No sé, me parece que hay bombardeos en este de Ucrania, Polonia ya habla de pasar sus MIG29 a Ucrania y puede suceder. El problema para Putin es la ruina de la economía rusa y con sus amigos ricos que han perdido miles y millones de dólares en propiedades en Europa. Durante 25 años la prosperidad de Londres dependió mucho del dinero ruso y ahora no existe. Putin él también quiere sobrevivir y para mí el asunto más peligroso es seguir con la guerra o aceptar la realidad de la resistencia de Ucrania.

Susan Sontag, una intelectual que dejó como legado la libertad de pensamiento

– ¿Para usted, Putin es una persona que actúa fríamente y está en sus cabales o actúa más por impulso?

– Creo que hay una lógica de Putin. Cuando llegó al poder había guerra en Chechenia y puso fin a la idea de independencia de esa región. En 2008 intervino en Georgia y Putin apoyó la secesión de las pequeñas provincias. En 2014 tomó Crimea y ahora está tratando de dominar Ucrania. Me parece que hay una lógica, para mí catastrófica, pero una lógica sí. Cuando dicen que Putin tiene una enfermedad o es loco. Para mí hay una problema en aceptar una realidad que podría ser un malvado.

Algunos libros de David Rieff
Algunos libros de David Rieff

– ¿Para usted esa lógica de Putin incluye la invasión de otros países más allá de Ucrania?

– La única posibilidad sin Guerra Mundial es en Molavia, porque no es parte de la OTAN y es un pequeño país. Nadie en París, Londres o Washington va a morir para rescatar a Moldavia. Pero en el caso por ejemplo de los estados bálticos como Letonia, ellos son miembros de la OTAN y va a tener que pasar a la guerra si Putin porque si no es el fin absoluto, porque el principio fundamental es que los países van a defenderse ante una invasión. En ese caso bueno estaríamos hablando de una Tercera Guerra Mundial. Espero que Putin también logre ver eso, pero no sé el pensamiento actual. Están muy preocupados en Moscú por las derrotas iniciales del ejército ruso en Ucrania.

– ¿Cómo piensa que ha resultado la opinión de Biden? Porque históricamente Estados Unidos ha funcionado como un Estado que ha marcado las guerras en el mundo.

– Estados Unidos ha enviado armas a Ucrania. Creo que en este momento para ellos es una guerra fría, pero van a seguir apoyando militarmente al gobierno de Ucrania hasta el final. Salvo Trump, sus aliados y la izquierda dura, no hay oposición a esta guerra fría con Rusia. Entonces no creo que en caso de una violación rusa de Letonia o sobre todo de Polonia, tendremos una guerra mundial.

Los primeros títulos de Rieff.
Los primeros títulos de Rieff.

– ¿Qué grado de responsabilidad tiene Joe Biden en la invasión rusa a Ucrania? Si es que existe esa responsabilidad.

– Cada fracaso de negociación es un fracaso de todos. Es decir que obviamente todos han fracaso para llegar a otro acuerdo y no solamente Estados Unidos. Es el país más poderoso del otro lado, contra los rusos, y sí han fracaso y hay problemas con la expansión de la OTAN. Rusia tiene problemas legítimos con la posibilidad de la expansión de la OTAN, hay que admitirlo, pero Ucrania como había dicho Zelensy no iba a invadir a Rusia. La idea de que había un gobierno nazi en Kiev que iba a conquistar Moscú es una mentira de Putin. Pero sí, hay un fracaso diplomático de Biden, de Macron y de la señora absurda, la ministra de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña que no sabía la geografía de la región. Pero Putin obviamente tenía un proyecto «maximalista» y quería absolutamente que Ucrania deje de ser un país aliado con la Unión Europea y la OTAN. No creo que en el contexto actual a nivel europeo se abandone la asistencia militar a Ucrania. Estamos con una guerra que podría seguir durante meses y, después, en caso que gane el ejército ruso, tendremos una guerrilla en la frontera con Polonia. Los ucranianos no van a decir «ustedes han ganado la guerra señores rusos y ahora vamos a hacer lo que ustedes nos mandan». No va a suceder así y entonces el futuro de Europa del Este es un futuro que asusta.

David Rieff: "Si gana el ejército ruso, tendremos guerrillas en la frontera con Polonia"

– En algunos de sus libros ha defendido el olvido, dejar la memoria histórica de lado. Muchos comparan a Putin con Hitler. ¿Usted cree que es necesario olvidar para que se repitan, todo lo contrario a lo que se dice habitualmente?.

– Yo no creo que la memoria sirva mucho para impedir el presente. Creo que la memoria, digamos la sacralización de la memoria histórica te ayude a impedir lo sucedió ayer. Estamos preparados a rechazar a los militares de América Latina, pero lo que va a enfrentar América Latina en el futuro no estará así. Putin no es Hitler ni Stalin. De todas maneras hay que tomar una cierta distancia que solamente en los últimos 75 años hemos tenido la posibilidad de pensar en un mundo sin guerra. Durante toda la historia del mundo se hizo parte de la vida política. En Europa durante mil años había al menos una gran guerra cada 30 años. Decir que una guerra entre Rusia y Ucrania sea el equivalente a Hitler, Stalin o Gengis Kan es una tontería. Hemos trágicamente regresado a una época que habíamos pensado que no íbamos a ver, pero hemos estado equivocados. La guerra no nos dejó. 

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