El cuatro veces presidente de Hungría Viktor Orbán fue derrotado por el opositor Peter Mogyar. Pero no es solo eso. Hay mucha tela para cortar del caso húngaro.
Lo contamos brevemente y pronto ampliaremos en las redes sociales de 617 Multiplataforma: Viktor Orbán, un referente del trumpismo político inserto en Europa, fue derrotado al intentar continuar siendo presidente de Hungría, tras 16 años de mandato.
Quien lo venció es uno de su «palo»: Peter Mogyar. El ganador arrasó. Se fue del partido de Orbán y creó otro cuando su anterior líder se volvió un autócrata que, más allá de sus modales y palabras, se volcó hacia una corrupción difícil de ocultar.
Mogyar no es tan distinto, pero al menos es liberal con toques conservadores y un poco más europeísta que Orbán.
Algo ya nos había contado en los Contenidos el analista Lucas Inostroza, y podés repasarlo con un clic aquí.
¿Por qué importa hablar de lo sucedido en un país tan ajeno como Hungría? Por varias cosas:
- Primero y principal, porque la democracia ordenó las cosas. Al estar en peligro, no fue un factor externo ni tampoco un exabrupto interno lo que cambió el poder, sino el voto popular. Demuestra a su vez que no vale un populismo de rechazo para sacar de circulación a los populismos de izquierda: son iguales de malos. La gente le devolvió sus opacas luces a un sistema cuestionado, pero mejor que otros.
- Luego, para Europa es central clausurar un espacio que se había vuelto una amenaza, al ser una especie de «sucursal» de Donald Trump contra los intereses continentales, y un socio, además, de Vladimir Putin. Europa canta victoria por el retorno de Hungría, una hija pródiga, a su seno.
- Y en tercer lugar importa observar el fenómeno: es el primer candidato apoyado por Trump que es derrotado. El anterior fue Javier Milei, y ganó. ¿Qué sucederá en adelante?
De muchos estos temas iremos hablando en lo sucesivo en 617 Multiplataforma, por lo que pido que estén atentos.
