jueves, abril 16, 2026

En qué consiste la mega reforma tributaria para Chile que anunció Kast

El presidente chileno José Antonio Kast presentó un paquete económico centrado en reducir tributos a empresas, flexibilizar regulaciones y contener el gasto público. La iniciativa apunta a recuperar la inversión, acelerar el crecimiento y recomponer la confianza empresarial.

En su primera cadena nacional, el presidente de Chile, José Antonio Kast, dio a conocer los lineamientos de un ambicioso programa de “reconstrucción y reactivación” económica que combina incentivos promercado con disciplina fiscal. El eje central del anuncio es un proyecto de ley que el Ejecutivo enviará al Congreso y que busca reposicionar al país como un destino atractivo para la inversión en un contexto de bajo dinamismo económico.

El paquete oficial se estructura sobre varios pilares, con un claro sesgo hacia la reducción de la carga tributaria y la simplificación del entorno regulatorio. La medida más destacada es la rebaja gradual del impuesto corporativo desde el 27% actual al 23%, una señal directa al sector privado con la que el Gobierno aspira a estimular la inversión y mejorar la competitividad de la economía chilena frente a otros mercados de la región.

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En paralelo, el plan incorpora incentivos al empleo formal, especialmente orientados a pequeñas y medianas empresas. Entre ellos se contemplan mecanismos de alivio tributario vinculados a la contratación, con el objetivo de reducir la informalidad y dinamizar el mercado laboral. La apuesta oficial es que la reactivación no sólo pase por la inversión, sino también por la recuperación del empleo.

Otro de los ejes centrales es la reducción de la denominada “permisología”, un término ampliamente utilizado en Chile para referirse a la complejidad y lentitud de los trámites administrativos. El Gobierno propone agilizar la aprobación de proyectos de inversión mediante la simplificación de procesos y la eliminación de trabas burocráticas, con la intención de acelerar iniciativas actualmente demoradas por cuestiones regulatorias.

El discurso presidencial también hizo foco en la necesidad de fortalecer la certeza jurídica y la estabilidad de las reglas de juego. En esa línea, se anticiparon medidas destinadas a fomentar la repatriación de capitales y a generar condiciones más previsibles para los inversores, en un intento por revertir la cautela que ha marcado las decisiones empresariales en los últimos años.

En el frente fiscal, la propuesta incluye un compromiso de contención del gasto público y de convergencia hacia el equilibrio estructural. Kast planteó que la disciplina fiscal será un componente clave del programa, en contraste con políticas más expansivas aplicadas en etapas anteriores. La combinación de menores impuestos y control del gasto configura un enfoque clásico de oferta, orientado a impulsar el crecimiento desde el sector privado.

El plan también contempla medidas específicas de reconstrucción en zonas afectadas por recientes desastres, así como incentivos sectoriales —como beneficios vinculados a la vivienda— que buscan apuntalar áreas particularmente golpeadas por la desaceleración.

En términos políticos, el mandatario presentó la iniciativa como un proyecto “no ideológico”, enfocado en resultados concretos como la recuperación del crecimiento, la creación de empleo y la mejora del clima de negocios. Entre los objetivos explicitados figura la meta de retomar tasas de expansión cercanas al 4% anual.

El envío del proyecto al Congreso abrirá ahora una etapa de negociación legislativa que se anticipa intensa, en un escenario político fragmentado. Allí se pondrá a prueba la viabilidad de un programa que busca marcar un giro en la estrategia económica chilena, con una impronta decididamente proinversión.

Las claves del plan económico de Kast

En su debut en cadena nacional, el presidente chileno presentó un ambicioso proyecto de “reconstrucción y reactivación” económica, estructurado en cinco ejes principales orientados a impulsar el crecimiento, el empleo y el equilibrio fiscal.

1. Rebaja de impuestos a empresas
El eje más destacado es la reducción gradual del impuesto corporativo del 27% al 23%, con el objetivo de mejorar la competitividad e incentivar la inversión privada. 

2. Incentivos al empleo formal
El plan contempla mecanismos como créditos tributarios ligados al pago de salarios para fomentar la contratación formal, especialmente en pymes. 

3. Simplificación regulatoria (“menos permisología”)
Se busca agilizar los permisos para proyectos de inversión y reducir trabas burocráticas, con el fin de acelerar la actividad económica. 

4. Mayor certeza jurídica y proinversión
El gobierno apunta a fortalecer reglas claras para atraer capitales, incluyendo medidas para repatriar inversiones y mejorar el clima de negocios. 

5. Ajuste y disciplina del gasto público
El programa incluye contención del gasto fiscal para avanzar hacia el equilibrio estructural de las cuentas públicas en el mediano plazo. 

Otras medidas relevantes del paquete

  • Exenciones o alivios tributarios específicos (como incentivos a la vivienda). 
  • Recursos para reconstrucción de zonas afectadas por incendios. 
  • Cambios en políticas sociales, como la educación superior. 

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