Un reciente informe internacional sobre turbulencias en vuelos comerciales reveló que Argentina figura de manera prominente en el mapa global de trayectos con más sacudidas en el aire, y que tres de las diez rutas más turbulentas del mundo están vinculadas directamente con Mendoza.
El estudio, que analizó más de 10.000 vuelos y 550 aeropuertos de todo el planeta, identificó las rutas con mayor índice de turbulencias, medidas con parámetros de EDR (Eddy Dissipation Rate), que cuantifican la intensidad de las irregularidades del aire.
La ruta más turbulenta del mundo es la que une Mendoza con Santiago de Chile, con un índice de turbulencias notablemente superior al resto de la lista.
Además, otras dos conexiones aéreas que incluyen a Mendoza también aparecen entre las más movidas del planeta:
- Mendoza — Salta, un vuelo doméstico que presenta fuertes variaciones atmosféricas.
- Mendoza — San Carlos de Bariloche, otro trayecto interno que entra en el top 10 de rutas más turbulentas.
Completan el listado otras rutas relevantes como Córdoba — Santiago de Chile y el vínculo entre San Carlos de Bariloche y Santiago, que también se ubican dentro de los diez trayectos más inestables del mundo.
| Posición | Ruta aérea | EDR (intensidad de turbulencia) |
|---|---|---|
| 1 | Mendoza (Argentina) – Santiago (Chile) | 24.684 |
| 2 | Córdoba (Argentina) – Santiago (Chile) | 20.214 |
| 3 | Mendoza (Argentina) – Salta (Argentina) | 19.825 |
| 4 | Mendoza (Argentina) – San Carlos de Bariloche (Argentina) | 19.252 |
| 5 | Kathmandu (Nepal) – Lhasa (China) | 18.817 |
| 6 | Chengdu (China) – Lhasa (China) | 18.644 |
| 7 | Santa Cruz (Bolivia) – Santiago (Chile) | 18.598 |
| 8 | Kathmandu (Nepal) – Paro (Bután) | 18.563 |
| 9 | Chengdu (China) – Xining (China) | 18.482 |
| 10 | San Carlos de Bariloche (Argentina) – Santiago (Chile) | 18.475 |
| Fuente: estudio de Turbli, reproducido por TravelPulse |
Factores geográficos y meteorológicos
Los especialistas atribuyen estos fenómenos a varios factores que se combinan en la región andina:
- La presencia de la cordillera de los Andes, que genera corrientes de aire irregulares y movimientos verticales que se sienten en cabina.
- Vientos intensos, cambios de presión y contrastes térmicos entre masas de aire que intensifican las turbulencias.
Aunque estas condiciones pueden generar incomodidad para los pasajeros, los expertos aseguran que no representan un riesgo para la seguridad de las aeronaves, ya que estas y las tripulaciones están preparadas para enfrentarlas con procedimientos específicos.
Un fenómeno frecuente pero controlado
Pese a que la idea de atravesar turbulencias puede generar tensión entre los pasajeros, el informe subraya que estas condiciones son habituales en varias rutas de todo el mundo y forman parte de la operación normal de la aviación comercial.
