Con el debut de la nueva sección de análisis de Memo y el estreno de Jorge Fernández Rojas como director del medio, una columna pone en foco los primeros movimientos del gobernador Alfredo Cornejo, la figura de Luis Petri y un tablero electoral que empieza a ordenarse aun sin calendario inmediato.
En un año sin elecciones provinciales y con el calendario aún lejano, comienzan a circular análisis políticos que buscan ordenar información dispersa, poner en valor estudios cualitativos y proyectar escenarios posibles. En ese clima se estrenó #Abrelatas, la nueva sección de análisis político de Memo, con una columna firmada por Jorge Fernández Rojas, quien asumió formalmente la dirección del diario, sucediendo a Gabriel Conte.
La sección se propone, según su presentación, “ordenar la información política, aportar datos y generar o poner en valor estudios y proyecciones que contribuyan al pensamiento crítico con mirada local y global”. Y el punto de partida elegido fue el escenario mendocino con vistas a las elecciones generales de 2027.
La columna abre con una referencia a un estudio cualitativo de la consultora Sociolítica, titulado “Lo que el 2025 nos dejó”, cuya conclusión central señala que “se refuerza o profundiza un emergente que nació en el 23: los mendocinos quieren gobiernos parecidos a una empresa eficiente, pero con gobernantes más humanos, afectivos y cálidos”. Ese dato funciona como telón de fondo para interpretar las decisiones políticas que comienzan a tomar forma.
Según el análisis, el gobernador Alfredo Cornejo ya activó señales preliminares con vistas a 2027. La primera certeza que, sostiene el texto, guía su estrategia es el adversario: Luis Petri. A partir de allí, se despliega un abanico de escenarios que Cornejo —definido como el dirigente que domina la política provincial desde 2013— contempla en un proceso que, aunque lejano en términos electorales, ya está en marcha.
La segunda definición estratégica del mandatario es su intención de llegar al final de su segundo mandato como socio político del presidente Javier Milei, lo que abre una ventana adicional de armado preelectoral. En ese marco, el artículo enumera dos herramientas clave bajo control del gobernador: la eventual habilitación de las PASO, hoy suspendidas pero no eliminadas en Mendoza, y la posibilidad de adelantar las elecciones provinciales respecto de las nacionales, una facultad prevista por ley.
Ese andamiaje, se afirma, comenzó a tomar forma en reuniones políticas posteriores a las legislativas de octubre de 2025. La consigna que atraviesa esos encuentros es clara: “tenemos que conformar una fórmula potente”.
En cuanto a los actores que se mueven por fuera del esquema directo de Cornejo, el análisis identifica en primer lugar al intendente capitalino Ulpiano Suárez, quien ya recorre el camino como precandidato a gobernador. Con un proyecto propio, pero sin romper con el oficialismo provincial, Suárez capitaliza su gestión en la Ciudad de Mendoza y busca tender puentes hacia sectores críticos del mileísmo. El texto recuerda su participación en debates sobre la reforma laboral junto a referentes empresariales y sindicales como una señal de ese posicionamiento.
La expectativa de Suárez, según se describe, es llegar a una instancia de definición en la que Cornejo se incline por su candidatura, replicando el antecedente de Rodolfo Suárez en 2019, frente a otros aspirantes del riñón cornejista como Tadeo García Zalazar, Natalio Mema o Jimena Latorre.
El otro nombre central del tablero es Luis Petri, quien desde 2023 se mantiene en carrera hacia la gobernación, primero como radical disidente y luego como libertario alineado con Milei. El texto señala que su proyección se consolidó cuando el Presidente lo llevó al Ministerio de Defensa y luego a una banca como diputado nacional de La Libertad Avanza, dejando atrás su identidad radical formal, aunque conservando apoyos dentro de la UCR.
“El presidente lo sostiene como su candidato a gobernador”, afirma el análisis, y a partir de ese respaldo Petri no muestra urgencias de campaña personal, sino que actúa como un aspirante implícito con altas probabilidades. En ese marco, se menciona su militancia activa en favor de la reforma laboral y su presencia territorial, como la reciente visita a San Rafael, distrito donde habrá elecciones municipales en pocas semanas. También se consigna el anuncio de la visita de Karina Milei a Mendoza el 18 de febrero, con agenda prevista en ese mismo departamento.
Como “bonus track”, la columna incorpora la figura del diputado nacional Facundo Correa Llano, presidente de La Libertad Avanza en Mendoza. Descripto como silencioso pero activo, el dirigente aparece enfocado en el armado legislativo del espacio libertario y en la consolidación del partido más que en una candidatura personal. Su rol, señala el texto, será clave en la Legislatura y en los concejos deliberantes, garantizando la “pureza” del mensaje presidencial.
En ese sentido, se advierte que la alianza con Cambia Mendoza es programática y que, a partir de abril, LLA tendrá bloques separados, lo que constituye un desafío implícito al poder del gobernador.
Del lado estrictamente cornejista, el análisis destaca el reposicionamiento de Tadeo García Zalazar, actual director general de Escuelas, con alto nivel de conocimiento público y fuerte anclaje en Godoy Cruz. Aunque con registros negativos en su imagen, mantiene niveles significativos de consideración positiva, lo que lo coloca como el primer nombre del oficialismo en la grilla.
También se menciona al ministro Natalio Mema, referente sub-40 del cornejismo, cuya gestión en Infraestructura y Gobierno y su rol en el sistema Mendotran y el Fondo del Resarcimiento lo ubican como un potencial postulante en construcción, con bajo nivel de conocimiento pero casi sin imagen negativa.
Completa el listado Martín Kerchner, presidente provisional del Senado, con experiencia administrativa y antecedentes electorales, a quien no se descarta como parte de un binomio por su perfil técnico y alineamiento pleno con el gobernador.
En el tramo final, la columna se detiene en los tiempos del proceso electoral. Aunque resta mucho para 2027, se afirma que en el entorno del gobernador dan por hecho un adelantamiento de las elecciones provinciales a septiembre y la eventual habilitación de PASO en junio, con el objetivo de dirimir una interna abierta, incluso con Petri.
El texto no descarta escenarios más pragmáticos. Si los sondeos futuros mostraran una ventaja clara de Petri sobre cualquier candidato radical, podría imponerse la lógica cornejista de que “si no se puede ganar, entonces no hay que perder”, abriendo la puerta a un acuerdo hoy impensado.
Con este primer artículo de #Abrelatas, Memo inaugura una etapa de análisis político de largo aliento bajo la dirección de Jorge Fernández Rojas, en un momento sin urgencias electorales inmediatas pero con un tablero que, como queda claro, ya empezó a moverse.

