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martes, enero 20, 2026

Para pensar: «Los imperios en desgracia se regeneran desplazando el caos interno fuera de sus fronteras»

Una frase adjudicada por el italiano Giuliano da Empoli a Vladislav Surkov, conocido como «El mago del Kremlin», sirve para pensar en torno a cómo hacen sus digestiones algunas grandes naciones, en medio de su propia descomposición.

Vladislav Surkov es un personaje real de la política rusa que terminó inspirando a uno de ficción, señalado por el italiano Giuliano da Empoli como «El mago del Kremlin», tal el título de uno de sus libros más celebres, que también tiene una película que es dirigida por Olivier Assayas que se estrenará a finales de enero de 2026, basada en la novela de Da Empoli, y protagonizada por Paul Dano como el asesor ficticio Vadim Baranov y Jude Law como Vladimir Putin, narrando el ascenso al poder de Putin desde los turbulentos años 90 postsoviéticos a través de los ojos de este estratega de medios que manipula la información y moldea la narrativa del nuevo poder ruso

Da Empoli ha quedado cautivado por su figura, según puede leerse en sus librois sucesivos.

Surkov fue el principal ideólogo y estratega detrás del poder de Vladimir Putin, sirviendo como subjefe de gabinete y asesor cercano, diseñando conceptos como la «democracia soberana» y la política mediática rusa. Además de «Mago del Kremlin» es conocido como «El cerebro de Putin» y «El cardenal gris» por su papel en la manipulación y construcción de narrativas políticas.

Por ejemplo, cuenta en «La hora de los depredadores», editado por Seix Barral, en su página 28:

Tres meses antes de la invasión de Ucrania, Surkov, destituido por Putin tiempo atrás, publicaba un artículo en el que todo estaba ya decidido. Toda sociedad, escribió él entonces, está sometida a la ley física de la entropía. Por muy estable que sea, ante la ausencia de una intervención exterior, acaba por producir el caos en su interior. Es posible gestionarlo hasta cierto punto, pero la única manera de resolver definitivamente el problema es exportarlo. Según Surkov, los grandes imperios de la historia se regeneran desplazando el caos que producen fuera de sus fronteras. Es el caso de los romanos en la Antigüedad, es el caso —según el autor— de los estadounidenses en el siglo xx. Y el de Rusia, «país para el que la expansión constante no es tan solo una idea, sino la verdadera razón existencial de nuestra historia».

¿Sirve o no para pensar una y otra vez en los sucesos internos de los países y sus consecuencias externas?

Si Surkov lo dijo… da para pensar.

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