Con el consumo en alza y nuevas formas de disfrutar el aperitivo, Mendoza apuesta a integrar producción, turismo y gastronomía en torno a una bebida que gana protagonismo en Argentina y el mundo.
El vermouth dejó de ser una bebida asociada exclusivamente a tradiciones del pasado para convertirse en uno de los fenómenos de mayor crecimiento dentro del consumo global. En ese contexto, el departamento de San Martín, en Mendoza, busca posicionarse como un nuevo polo de referencia con la creación de la Ruta del Vermouth, una iniciativa que combina identidad local, turismo y nuevas tendencias gastronómicas.
De acuerdo con información difundida por el área de Turismo, la categoría atraviesa un crecimiento sostenido a nivel mundial desde hace al menos cinco años, impulsado por cambios en los hábitos de consumo. La preferencia por bebidas de menor graduación alcohólica, el renovado interés por los botánicos y el resurgimiento de la coctelería clásica —con tragos como el Negroni o el Manhattan— explican gran parte de este fenómeno.
En Argentina, la tendencia también es clara: el consumo de vermouth crece a un ritmo cercano al 10% anual desde 2018, consolidando al país como uno de los principales productores de América Latina. A su vez, la aparición de nuevas marcas y proyectos de autor evidencia una escena dinámica que combina tradición e innovación.
El perfil del consumidor es otro de los factores clave. Lejos de segmentarse por edad, el vermouth se presenta como una bebida transversal: mientras los consumidores tradicionales sostienen el hábito histórico, los millennials y jóvenes adultos impulsan el crecimiento con nuevas formas de consumo. En paralelo, se observa un cambio cultural hacia experiencias más conscientes, donde se priorizan la calidad, el disfrute y los momentos compartidos.
Este cambio también se refleja en los hábitos. El auge del “after office” o “sunset”, junto con el incremento del consumo en el hogar, revaloriza el aperitivo como instancia social. En ese marco, el vermouth se posiciona no solo como una bebida, sino como una experiencia vinculada al encuentro.
La iniciativa mendocina se inscribe en esa lógica. La Ruta del Vermouth de San Martín busca articular producción local, propuestas gastronómicas y circuitos turísticos, siguiendo modelos que ya existen en ciudades como Turín, en Italia, o regiones de España. La apuesta es clara: replicar el éxito de la ruta del vino, pero con una bebida que gana terreno rápidamente en el mercado global.
Los datos refuerzan esta oportunidad. Se estima un consumo anual cercano a 850.000 cajas en Argentina, mientras que a nivel internacional se crearon más de 100 nuevas marcas desde 2012. Además, el 99% de los bares del mundo incluye al menos una etiqueta de vermouth en su carta, lo que da cuenta de su fuerte presencia en la industria.
Dentro del país, los principales centros de consumo son el Área Metropolitana de Buenos Aires, Rosario y Córdoba, aunque Mendoza aparece como un polo estratégico por su combinación de producción, turismo y desarrollo de identidad.
En este escenario, la Ruta del Vermouth no solo busca potenciar una bebida en expansión, sino también posicionar a San Martín dentro de una tendencia global. Como destaca la gacetilla, «el vermouth ya no es solo un producto: es una experiencia cultural que articula historia, innovación y nuevas formas de encuentro».
