COLUMNISTAS INVITADOS. Antonio José Romeo nos regala otro de sus cuentos, para despertar el interés por lo que no es noticia, impacto, viral. Sirve para pensar y, por supuesto, como un recreo.
En Tinta y fuga, el universo de las historietas deja de ser un refugio de certezas para convertirse en un territorio inestable, donde la identidad se diluye entre trazos y silencios.
Antonio Romeo propone un viaje inquietante: el de un protagonista que no encaja ni en la ficción ni en la realidad, y cuya única constante es la duda.
Entre viñetas que se quiebran y mundos que lo rechazan, este cuento explora qué ocurre cuando el relato pierde el control sobre sus propios personajes… y cuando alguien, o algo, decide no obedecer más al guion.
El cuento completo de Antonio Romeo
Tinta y fuga
Se borró de a poco. Un día dejó de reconocerse en los gestos que repetía sin pensar, y esa noche encontró un cómic viejo. No lo leyó: lo atravesó.
Cayó en un mundo de tinta donde todo tenía forma, menos él.
No era héroe ni villano. Era una falla. Un trazo inestable que no obedecía al guion. Cuando debía actuar, dudaba. Cuando debía hablar, callaba. Y esa grieta empezó a romper la historia.
Los lectores lo miraron primero con curiosidad, después con fastidio. Querían sentido. Él no podía dárselo.
Intentó volver.
Buscó la primera página, el origen, la salida. Pero la realidad no estaba. O nunca había estado esperándolo.
Entonces empezó a saltar.
De cómic en cómic, de mundo en mundo, cambiando de forma, de tono, de destino. En todos era un intruso. Nadie lo quería porque no podían escribirlo.
El multiverso lo rechazaba.
Y él entendió por qué.
No llevaba respuestas. Llevaba dudas.
¿Quién decide lo que somos? ¿El guion, los otros, o esa inercia silenciosa que llamamos vida?
Ahora vaga entre viñetas que no lo contienen, buscándose en historias ajenas. Un antihéroe sin lugar, una pregunta abierta.
Y en cada salto comprende un poco más tarde lo esencial:
No escapó de la realidad.
Se desarmó en todas las versiones posibles de sí mismo… y ya no supo cuál volver a habitar.
