¿Qué tal? ¿Cómo va?
Bueno, se realizaron las elecciones definitivas en Chile y todo salió tal como lo dijimos en la primera vuelta. Kast iba a ser presidente y Kast es el nuevo presidente electo de Chile para asumir en el mes de enero, el mes próximo. Muy poco tiempo entre la salida del presidente Boric y la entrada de Kast.
¿Qué hay para decir?
Bueno, en primer lugar hay que decir algo obvio: ganó la derecha frente a la izquierda. Era de suponer que la candidata comunista, Jeannette Jara, no iba a poder imponerse en un país con un fuerte arraigo en la derecha. De hecho, en la elección, en la primera vuelta, hubo una buena cantidad de candidatos de la derecha.
Lo otro que hay que decir es que Kast no es Milei. Y esto a ustedes les sorprenderá porque hay muchas fotos de José Antonio Kast con el presidente argentino antes y después de que Milei ganara. Bueno, fundamentalmente comparten un espacio, que es la derecha, pero son distintos. Es decir, Milei fue un fenómeno social que surgió casi desde abajo, desde el panelismo en los medios de comunicación hablando de economía. José Antonio Kast es un político, un político con toda su familia metida en la política desde hace muchísimos años, trabajando, parlamentario, con equipos. Es un hombre de lo que Milei llamaría la casta.
Ustedes quieren decir a lo mejor que esto es malo o que por lo tanto no tiene nada que ver con Milei, y no es tan sencilla la cuenta. Tampoco es fácil hacer comparaciones, pero lo cierto es que Milei nunca se llevó con Gabriel Boric, el presidente saliente de Chile. De hecho, en uno de los últimos encuentros, Boric ni siquiera se paró a saludar a Milei cuando pasó saludando a todos los mandatarios presentes; lo saludó sentadito, no más. No tenían nada que ver el uno con el otro.
Estas cuestiones personales por ahí no tienen nada que ver con los países, pero sí: la Argentina tiene mucho que ver con Chile y necesitamos que haya una buena relación entre los mandatarios para que los proyectos se desarrollen. Todos los proyectos que nos interesan a Mendoza se han venido abajo. Por ejemplo, el corredor bioceánico con CAGA. Muchas de las cuestiones que tienen que ver entre Argentina y Chile se caen porque o los presidentes no se llevan bien, o los países están pasando momentos muy distintos, o Chile puede financiar algo que la Argentina no. Pero acá tenemos una oportunidad de coincidencias, por lo menos veámoslo en forma práctica.
¿Por qué Kast no es Milei?
Bueno, Kast pertenece a una organización —todo el mundo lo ha dicho y se ha revelado, ya no es tan secreta— que se llama El Yunque, ultracatólica. La palabra “ultra” a veces se usa, ¿no? Ultraderecha, ultracatólico. Es un hombre de la derecha conservadora, muy vinculado a los sectores más fanáticos de la Iglesia, por ejemplo aquellos como Asteoir o los sectores antiabortistas muy fuertes que se han organizado tanto en Argentina como en toda Latinoamérica y en el mundo. En Hispanoamérica hay una red que se llama El Yunque y todo el mundo sabe que José Antonio Kast, su familia y su sector pertenecen a esto.
Milei no viene de esos grupos precisamente. Si bien se lo puede llamar conservador, liberal, lo que sea, él se identifica como libertario, primer presidente libertario del mundo y por supuesto de la Argentina. Hay que ver allí si hay una alianza. A Milei se le da más el acercamiento a sectores evangélicos, inclusive judíos. Pero Kast viene ya con una plataforma de los sectores más ultras del catolicismo, muy fuertes. Igual ha dicho que va a gobernar para todos.
En Chile es muy distinto a la Argentina. En Chile necesitan gobernar para todos. Se supone que los sectores de izquierda se van a activar fuertemente durante un gobierno de José Antonio Kast, sobre todo en las propuestas, porque Chile está muy bien dividido. Es la izquierda izquierda —de hecho la candidata que perdió era del Partido Comunista— y la derecha más a la derecha. Es decir, no es una derecha tradicional, una derecha liberal, sino una derecha bien conservadora y potente.
Otra característica de Kast que comparte con el resto de los partidos políticos chilenos son los rituales y la tradición republicana. Su partido se llama Republicano, pero además, apenas se supo y se confirmó el triunfo de José Antonio Kast, el presidente Gabriel Boric lo llamó por teléfono. Es algo que han hecho todos los presidentes: se hablan y después se visitan. Probablemente este lunes se visiten. Por lo tanto, hay una tradición republicana.
Y un factor más que lo diferencia bastante de la Argentina es que en Chile hay equipos de gobierno en las sombras. Es decir, así como Milei sumó a Patricia Bullrich y Luis Petri, que era una fórmula que competía con él, Kast podría sumar a Johannes Kaiser, que fue otro candidato presidencial, a su gobierno. Pero la verdad es que los candidatos y la política en Chile en general tienen cuadros técnicos muy fuertes, muy preparados para gobernar, que han practicado, que a lo mejor han estado en otro gobierno o que tienen que ver con estructuras de poder muy fuertes.
Esa es una diferencia sustancial con el gobierno de Milei, que no parece dar pie con bola a la hora de elegir funcionarios porque no tienen práctica de gestión y por lo tanto muchas veces fracasan. Esto no es una crítica suelta y al voleo: no tienen práctica.
Bueno, Chile inicia una nueva etapa. Habrá que ver ahora cómo se desarrolla, pero se terminó un proceso que habíamos advertido desde Memo y también desde nuestro programa Tenés que Saberlo, en Radio Post, que iba a ser así. José Antonio Kast es el nuevo presidente de Chile.

