miércoles, febrero 18, 2026

Analista invitado: «Las victorias de Milei», por Sergio Bruni

COLUMNISTAS INVITADOS. Sergio Bruni da cuenta en esta columna sobre cómo el presidente, desde su opinión y bajo su análisis, construye triunfos en el Congreso.

En esta columna, Sergio Bruni repasa los principales hitos políticos, económicos y legislativos que, a su juicio, marcaron la primera mitad del mandato de Javier Milei. El autor sitúa el análisis en un contexto de crisis heredada y destaca la combinación de resultados electorales, baja de la inflación y avances parlamentarios como pilares de la consolidación del oficialismo.

El texto también examina las reformas impulsadas en el Congreso, el nuevo equilibrio de fuerzas tras las elecciones legislativas y los desafíos pendientes, en un escenario donde el Gobierno busca transformar estructuralmente la economía y el sistema institucional argentino.

Las victorias de Milei

Por Sergio Bruni

El 10 de diciembre de 2025, Javier Milei cumplió dos años como presidente de Argentina. Los logros han sido importantes en este breve período de tiempo para reformar un país que estaba inmerso en una crisis crónica.

Cuando Milei asumió el cargo heredó del anterior gobierno una de las tasas de inflación más altas del mundo, del 211 %. Actualmente, con un 31 %, se encuentra en su nivel más bajo desde 2018.

Aunque sigue siendo un tema de preocupación ciudadana y previsiblemente del oficialismo, se ha salido del peligroso abismo que se asomaba hace dos años atrás, como era ingresar en un proceso hiperinflacionario.

La población argentina le dio a Milei un claro mandato para su curso de reformas en las elecciones legislativas del 26 de octubre del año pasado. Con un 41 %, su partido «La Libertad Avanza» superó con creces al peronista «Fuerza Patria», que obtuvo un 32 %. Con 95 diputados, «La Libertad Avanza» tiene el grupo parlamentario más numeroso en el Congreso, después de que varios diputados se unieran a él desde las elecciones.

Esta victoria electoral no era en absoluto un resultado previsible, ya que Milei sufrió una derrota en las elecciones provinciales de Buenos Aires a principios de septiembre, una advertencia tras las repetidas acusaciones de corrupción contra su círculo más cercano, incluida su hermana y asesora clave Karina Milei, a las que se había mostrado demasiado reacio a hacer frente. Pero en las elecciones al Congreso, que determinaron el rumbo del país, los argentinos le dieron a Milei una segunda oportunidad, principalmente porque la mayoría no deseaba ver el regreso del kirchnerismo y sus fracasos económicos.

Consciente, en esta etapa, de la importancia del diálogo constructivo con otras fuerzas reformistas en el Congreso, pero también con los gobernadores, que son importantes en la Argentina federal, Milei se ha presentado como un estadista conciliador y menos agresivo en su comportamiento desde las elecciones al Congreso.

A principios de 2026, el gobierno de Javier Milei consolidó su mayor dominio legislativo, logrando la sanción del Presupuesto 2026 con amplio respaldo, la media sanción de la reforma laboral, el Régimen Penal Juvenil y la aprobación del acuerdo Mercosur-Unión Europea, impulsados por una mayor representación parlamentaria tras las elecciones.

Los principales logros y avances legislativos a febrero de 2026 incluyen:

Presupuesto 2026: aprobado en diciembre de 2025, es considerado el primer gran triunfo al sancionarse la “ley de leyes” del gobierno, con el respaldo de sectores del PRO y de otros bloques parlamentarios.

Reforma laboral: el Senado aprobó el proyecto, marcando un hito en la agenda de flexibilización económica.

Acuerdo Mercosur-UE: se logró la aprobación del acuerdo comercial, marcando un hito en la política exterior.

Régimen Penal Juvenil: media sanción para esta reforma, como parte del paquete en materia de seguridad y justicia.

Este paquete de medidas se vio facilitado por una mayor fuerza de La Libertad Avanza en el Congreso tras los comicios, permitiendo destrabar leyes que no habían prosperado en años anteriores.

Fueron, por lejos, las mejores semanas del Gobierno en el Congreso. Si se tiene en cuenta que el año pasado el oficialismo libertario se la pasó penando, legislativamente hablando, sufriendo una tras otra la aprobación de leyes contra la voluntad de Milei, y que durante todo el período ordinario solo consiguió aprobar —en una sola cámara— el DNU del acuerdo con el Fondo Monetario.

Si consideramos que La Libertad Avanza se limitaba a festejar cuando salvaba los vetos, cobra mayor relevancia haber aprobado leyes de tamaña envergadura como las de la última semana.

Ni siquiera suena exagerado tildar de “históricas” ambas jornadas. Porque lo fueron, sin que eso represente un juicio de valor. Es análisis puro de la realidad. Tengamos en cuenta que la reforma de la Ley Penal Juvenil, por ejemplo, es un objetivo que muchos gobiernos se propusieron desde 1983 a la fecha, pero nunca nadie pareció tan cerca de conseguirlo como el actual.

Muchas veces el tema avanzó en comisión, incluso durante gestiones kirchneristas. De hecho, pocos recuerdan que el tema llegó a tener media sanción en 2009 en el Senado, durante el gobierno de Cristina Kirchner. El 8 de julio de ese año se aprobó en general y por unanimidad, con 43 votos afirmativos, un nuevo Régimen Penal Juvenil, que establecía la edad de imputabilidad en 14 años. La aprobación en particular se demoraría cuatro meses, hasta que el 25 de noviembre de ese mismo año fue desempolvada para dársele en el recinto el tratamiento que faltaba. Sin embargo, nunca fue tratada en la Cámara baja y perdió estado parlamentario. El propio kirchnerismo la frenó.

El vocero de la bancada de la LLA fue el mendocino Luis Petri, quien argumentó con solvencia jurídica y política la necesidad de la reforma del régimen penal juvenil. Sostuvo Petri que, con los 14 años como edad de imputabilidad, se evita que menores escalen en la carrera delictiva. “Hoy el sistema los encuentra cuando ya están profesionalizados; llegamos tarde”, advirtió.

Ese mismo jueves 12 de febrero se aprobó —con más de los dos tercios— el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, un convenio que ya de por sí es histórico, puesto que el inicio de las negociaciones formales data de 1999.

Ni qué decir de la media sanción de la reforma laboral con la que se alzó La Libertad Avanza en la madrugada de ese mismo jueves en el Senado. Puede alardear el Gobierno con que ha logrado lo que no consiguieron sus antecesores, y no estará faltando a la verdad. Durante el primer gobierno de Carlos Menem hubo flexibilizaciones laborales a través de algunas leyes puntuales, pero no una única y gran reforma como la que se propone esta gestión. Durante los gobiernos kirchneristas se aprobaron reformas que fueron de signo opuesto a las de los años noventa. La Alianza implementó una reforma laboral en el año 2000, recordada como la “ley Banelco”, y que Néstor Kirchner derogó en 2003. Raúl Alfonsín impulsó su propia reforma, conocida como la “ley Mucci”, en 1983, que tuvo media sanción en Diputados y fracasó en el Senado, donde perdió por un voto.

La Libertad Avanza consiguió aprobar la media sanción de la reforma laboral con 42 votos, una mayoría holgada que no corrió riesgos en la votación en particular, donde solo en el último título (el de las derogaciones) bajó de 40 votos a 38.

Fue muy cuidadoso el oficialismo en la Cámara alta calculando que nada se cayera en la votación en particular, pero en Diputados no es seguro que pueda evitar modificaciones, particularmente en el tema de las licencias médicas. Es el artículo 44, referido a “los accidentes y enfermedades inculpables”, que modifica el artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo incluyendo medidas polémicas, como aquella que establece que “si la imposibilidad de trabajar no fuera producto de una actividad voluntaria y consciente del trabajador sobre el riesgo en la salud, percibirá el 75 % de tal remuneración”, que no estaba en la versión original.

En la reforma laboral debe destacarse la premisa de que los convenios entre las empresas y sus trabajadores primarán por sobre los convenios por actividad. Esto me parece de fondo y transformador para el mercado laboral. Hay otros temas que son también interesantes, pero ninguno como esta cuestión de que las negociaciones por empresa sean la piedra fundamental de las negociaciones por salarios y condiciones de trabajo.

¿Cuáles son esas otras cosas? Jornada laboral, cálculo indemnizatorio, licencias, aportes patronales, derecho de huelga. Hay otros temas que son también interesantes, pero ninguno como la cuestión de que las negociaciones por empresa sean la piedra angular de las negociaciones por salarios y condiciones de trabajo.

Un crecimiento legislativo que ya le ha dado sobrados frutos en diciembre y ahora, engalanando una semana que había comenzado torcida, con un número de inflación que opaca la promesa presidencial de bajarla a cero en agosto. Pero que tuvo su compensación en materia económica con un Banco Central que sigue comprando dólares. La situación no solo sigue tranquila, sino que no dejó de mejorar esta última semana.

En esta semana el oficialismo jugará dos partidos decisivos, tanto en Diputados como en Senadores, para consolidar las relevantes victorias parlamentarias que por ahora cuentan con media sanción legislativa.

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