El acuerdo firmado en medio de la Fiesta Nacional de la Vendimia apunta a desarrollar una herramienta que permita calcular emisiones y consumo de agua en la cadena vitivinícola. Durante su visita a Mendoza, el presidente del CONICET, Daniel Salamone, también mantuvo reuniones institucionales y recorrió laboratorios de investigación aplicada.
El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), la Corporación Vitivinícola Argentina(COVIAR) y la Sociedad Rural Argentina (SRA) firmaron un convenio de investigación y desarrollo destinado a crear una herramienta de cálculo del balance de carbono para la vitivinicultura argentina.
El acuerdo busca desarrollar un módulo que permita potenciar y actualizar la actual Calculadora de Agua y Carbono, con el objetivo de brindar información clave a productores y bodegas de todo el país sobre su impacto ambiental y avanzar en prácticas productivas más sostenibles.
El acto contó con la presencia del presidente del CONICET, Daniel Salamone, junto a representantes de las instituciones firmantes. En ese marco, las autoridades destacaron la importancia de fortalecer la articulación entre el sistema científico y el sector productivo.
“Este convenio refleja la importancia de articular el sistema científico con los sectores productivos para abordar desafíos estratégicos como la sustentabilidad”, afirmó Salamone. Según explicó, el objetivo es aportar conocimiento y desarrollo tecnológico que permitan a la vitivinicultura argentina medir y reducir su huella de carbono.
Por su parte, el representante de COVIAR, Fabián Ruggeri, subrayó el valor de la cooperación institucional. “La vitivinicultura argentina ha atravesado muchas crisis a lo largo de su historia y siempre ha sabido sobreponerse. Una de nuestras fortalezas es la articulación público-privada para avanzar en acciones estratégicas”, señaló.
En la misma línea, el director suplente del Distrito 12 de la SRA, Pablo Della Lucia, destacó que la iniciativa surge desde el área de sostenibilidad de la entidad con el objetivo de incorporar nuevos datos para el cálculo del balance de carbono en la cadena vitivinícola.
Investigación aplicada al sector productivo
El desarrollo científico y técnico del proyecto estará coordinado por investigadores del CONICET: Bárbara Civit, Roxana Piastellini y Pablo Arena, integrantes del grupo CLIOPE de la Universidad Tecnológica Nacional (Facultad Regional Mendoza).
Según explicó Civit, la herramienta permitirá realizar dos tipos de mediciones ambientales: calcular las emisiones de gases de efecto invernadero y evaluar el consumo de agua asociado a las actividades de una empresa o a un producto específico.
Para la investigadora, el proyecto representa una oportunidad concreta de transferir conocimiento científico al sector productivo. “El sector vitivinícola requiere desarrollarse de manera sostenible y esta herramienta permitirá acompañar ese proceso”, explicó. Además, señaló que el grupo trabaja también en incorporar evaluaciones sociales al análisis ambiental.
La directora del CONICET Mendoza, Andrea Pattini, remarcó que el acuerdo pone en valor el trabajo conjunto entre investigadores y organizaciones privadas. El objetivo, sostuvo, es potenciar la industria vitivinícola con base científica y avanzar hacia un posicionamiento nacional e internacional sustentable.
Visita institucional y recorrido por laboratorios
Durante su visita a Mendoza, Salamone mantuvo además reuniones con autoridades del Centro Científico Tecnológico CONICET Mendoza y de la Universidad Juan Agustín Maza (UMAZA), encabezadas por su rector, Daniel Miranda.
El titular del CONICET también recorrió los laboratorios del Instituto Argentino de Veterinaria, Ambiente y Salud(IAVAS), un instituto de doble dependencia entre el CONICET y la UMAZA especializado en investigación aplicada en veterinaria, ambiente y salud para la región de Cuyo.
Durante la visita se presentaron distintas líneas de investigación, entre ellas estudios sobre patógenos veterinarios, genética y ambiente, impacto de plaguicidas en el agro y análisis de enfermedades parasitarias regionales.
Salamone destacó el rol de Mendoza como un polo de conocimiento vinculado a su matriz productiva. “Es una provincia que combina la fuerte identidad de su industria vitivinícola con un sostenido desarrollo del conocimiento”, afirmó.
Por su parte, Miranda subrayó el crecimiento de la universidad en materia de investigación y desarrollo. “Este encuentro evidencia el trabajo de becarios, investigadores y el compromiso institucional para fortalecer la investigación aplicada y la transferencia de conocimiento en la región de Cuyo”, concluyó.
