Gobernadores «amigovios», pero todavía sin derecho a roce

Gabriel Conte
Gabriel Contehttps://gabrielconte.com.ar/
Soy Gabriel Conte, periodista. Fundé el diario Memo (memo.com.ar) en 2019. Creé y dirigí en los años ’90 la hoja de cultura El Comunero. Fui director de la revista Mendosat y durante 12 años trabajé como periodista, subdirector y luego director del portal MDZ, además de ser director de MDZ Radio. Mis primeros pasos en el periodismo los di en LV10 Radio de Cuyo. Mi programa «Tormenta de ideas» entrevistó a unos 30 mandatarios y expresidentes, premios Nobel y figuras destacadas del mundo, por Radio Nihuil. He colaborado con medios de Argentina y el extranjero.

La reunión de los gobernadores de Juntos por el Cambio con el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y el ministro del Interior, Guillermo Francos para limar diferencias respecto de la Ley Bases, fue cordial perono tan positiva como pretendieron mostrarlo algunos de los protagonistas del encuentro en la prensa una vez que terminó, fundamentalmente los funcionarios de Javier Milei.

Una reconstrucción posible realizada por Memo en diálogo con gobiernos participantes del encuentro dio cuenta de una reunión cordial, pero en la «no se avanzó mucho», tal la frase más escuchada. Las provincias hicieron sus reclamos, remarcando que no son condicionantes al apoyo a la Ley Bases.

El Gobierno les informó que incluirá en el nuevo paquete fiscal incorporará un blanqueo, como novedad. El Impuesto a las Ganancias pasará a llamarse Impuesto a los Ingresos, pero no se informó cuál será la escala. De todos modos, se dejó picando la idea de que será más alta que la anterior, sin especificaciones concretas, por lo que todo lo que circula en torno al tema huele más a especulación que a información.

Lo que se dijo hacia afuera

A la hora de evaluarla en público, ninguno sacó los pies del plato, pero utilizando cuidadosamente las palabras, para no exagerar. La Casa Rosada traslució que estos 10 mandatarios los siguen apoyando, y ellos, hicieron lo propio. Eso no implica haber avanzado un solo centímetro en la situación previa al encuentro de hoy.

Dentro del grupo de mandatarios también se notó una diferencia con los patagónicos, encabezados por Ignacio Torres y todo se centra en la diferencia en torno a la restitución de Ganancias o Ingresos, su nueva versión: como le contó en el repaso de sus 100 díasAlfredo Cornejo a Memo, los salarios del sur del país son mucho más altos que en el resto del territorio, por lo que volver a aplicar el impuesto que eliminara demagógicamente en campaña Sergio Massa, sienten que los perjudicaría.

Pero es precisamente la pulseada en torno a Ingresos -que empezaría a saldarse- y las jubilaciones lo que marcó el estancamiento de las conversaciones. El apoyo al paquete fiscal no quedó en discusión, solo que el Gobierno llegó sin detalles.

La relación de este grupo con el Gobierno es de amistad. «Amigovios», pero sin derecho a roce.

Nadie lo ha manifestado expresamente, pero es probable que en el encuentro haya sobrevolado la molestia por cierto desprecio manifestado por el Presidente a los mandatarios provinciales, a quienes llamó «esta gente» en su entrevista con Andrés Oppenheimer para CNN, a quien le dijo que «fue un error hablar con los gobernadores de manera transparente y honesta». «Los gobernadores, en lugar de tomarlo como un gesto de buena voluntad, que es lo que era, lo tomaron como un signo de debilidad, y se pusieron a trabajar sobre el capítulo cuatro para destrozar las finanzas públicas y romper el resultado fiscal y mandarnos a una hiper. Para mí haber ido con tan buena fe, probablemente fue un gran error, porque evidentemente esta gente no quería jugar limpio», dijo Milei.

Él y los gobernadores, tanto los «amigovios» y como los distantes, tienen la misma legitimidad, ya que fueron votados por la ciudadanía. Pero el país falsamente federal le pone en la mano al Presidente una serie de decisiones que pueden condicionar la gobernabilidad de las provincias.

De tal modo que, tras la cumbre, algunos gobernadores decidieron exponerse públicamente y lo hicieron contando los problemas que acosan y consideran a sus gestiones, como es el caso del chaqueño Leandro Zdero y una fugaz aparición en el canal LN+. Si estuvieran tan a favor como el gobierno nacional se apuró para ganar los primeros titulares de los medios, lo hubieran expresado o conservado el silencio, como el del mendocino Cornejo, que dice mucho más que las palabras. De hecho, el mendocino eligió tuitear sobre su reunión posterior con Patricia Bullrich, y cero sobre la reunión con sus pares.

En el otro extremo, otra vez el chubutense Torres fue el único que dijo que «fue una reunión más que positiva».El más picudo de los gobernadores pasó de la confrontación al auspicio hacia el gobierno nacional. Pero el resto de sus pares dio un pasito para atrás y lo dejaron solo con su optimismo.

«Generó más expectativa que resultados»es la una calificación que pudo recoger Memo sobre el encuentro. Así, lo que parece reinar es un clima que se compone de intenciones de avanzar en un «noviazgo», pero en un marco que todavía es de desconfianza y tensióny que, finalmente, indica que no puede hablarse de avances ni retrocesos. Todo está como era entonces, con una reunión que debiera ser más habitual y normal, y que probablemente haya sido sobrevalorada.