lunes, junio 29, 2026

Ángel A. Mendoza y «los fascinantes momentos del vino para el placer y la salud de los ciudadanos»

COLUMNISTAS INVITADOS. Nada menos que Ángel Antonio Mendoza se acerca para promover lo que más conoce -y a él lo distingue como uno de sus principales cultores del país- que es el vino. Definiciones cálidas mpara un producto refrescante y que nos revive cuando más vivos necesitamos estar.

El vino ha acompañado la historia de la humanidad como alimento, cultura, celebración y encuentro. En esta nota quiero invitar al lector a recorrer sus múltiples escenarios, sus infinitos momentos y sus diversas formas de expresión en la vida cotidiana de los ciudadanos.

Lejos de una mirada rígida o elitista, Ángel Antonio Mendoza, uno de los top de la vitivinicultura argentina, ayuda a entender al vino como una bebida social dinámica, inclusiva y profundamente humana. Desde la mesa familiar hasta los after office, desde la alta gastronomía hasta la comida rápida, desde la cava privada hasta la playa en verano, el vino se reinventa y encuentra siempre un nuevo espacio para acompañarnos.

La intención es reflexionar sobre su dimensión cultural, emocional y también saludable, siempre desde el consumo sobrio, inteligente y placentero. El vino no es sólo una bebida: es memoria, identidad, vínculo, arte, conversación y celebración. Es un puente entre generaciones, estilos de vida y momentos.

Cada etapa del año, cada circunstancia social, cada estado de ánimo puede tener su vino. Y cada vino tiene su lugar, su tiempo y su sentido.

Que esta lectura sea una invitación a disfrutar con conciencia, a celebrar sin excesos y a redescubrir el vino como lo que verdaderamente es: una fascinante bebida social que, bien entendida, ennoblece la vida. ¡Gracias Ángel Antonio Mendoza!

El texto completo de Ángel Antonio Mendoza:


“Vivir con pasión, beber con inteligencia”

“No esperes a tenerlo todo para disfrutar la vida, porque ya tienes la vida para disfrutarlo todo”

“Si piensas dejar para después un gusto, un amor, un vino o un café, aún no has entendido lo efímera que es la vida”

“En el culto de los afectos, necesitamos biológicamente cariño. Abracemos con vino”

“Acariciemos momentos únicos, los aromas de la compañía, la sonrisa cómplice del disfrute, las charlas que sólo resuelven el pleno aprecio. No guardes vino, guarda momentos con vino”

“La más grande aventura por vivir es el amor”

Lic. en Enología Lucas N. Mendoza


En el siglo XX, el vino para los argentinos engalanaba y dominaba la mesa de almuerzos y cenas. Casi siempre un alimento líquido imprescindible, muchas veces acompañado del sifón de soda.

En el siglo XXI, se transforma en una bebida muy social de jóvenes “nativos digitales” que encuentran otros momentos y ocasiones para disfrutar el vino.

Para los jóvenes, el vino resulta una experiencia social.


El vino en el “after six”, “after work”, “sunset” y “happy hour” de la gente joven, urbana y ejecutiva: informalidad, cultura, amistad, brindis, una vuelta a la naturaleza.

Vinosofía: “Llena la copa de endorfinas”, “Lee vinos mientras bebes filosofía”, “Adopta la vinosofía como estilo de vida”, “Beber la vida y vivir el vino”.

Eventos “after” con vinos de sed, frescos, frutales, crujientes y música electrónica en viñedos y bodegas.

Los vinos varietales del wine bar.

El tardeo, terraceo, el tapeo y mucho “roseteo”.

Una copa de vino en casa es más barata, pero en el bar, compartida, con risas y charlas largas, tiene un valor único.


El vino en la cena.

Asistencia al restaurante de comidas étnicas.

Placer, status e intelectualidad.

Símbolo de armonía familiar.


Vinos burbujeantes y livianos de la noche en la discoteca.

Vinos “frizzantes” y “espumantes” con cañita.

El champán del brunch americano, los triunfos, las ceremonias, la felicidad y la seductora noche de amor.

Con champán, la vida cotidiana se celebra como Navidad y Año Nuevo todo el año.


El vino joven, blancos, rosados y tintos livianos de primavera y verano.

Vinos para el calor del verano: la playa, la piscina, picnics en el campo y la montaña, veladas en terrazas urbanas, jardines y patios. “Vinos de sed”, “drink on ice”, con hielo y el susto de la soda.

100 recetas de cócteles con vino: Bellini, Mimosa, Royal Kir, Ananá Fizz, Aperol Fizz, Sauvage Mojito.


El vino intelectual de otoño/invierno, con “el sabor del tiempo”.

Los vinos de sopas y potajes.

Los picnic wine y la vida lenta (slow life).

Los vinos en la nieve, en el tiempo libre y el bolsillo fácil.

Los fragantes vinos del mar para beber descalzos.

Navegación a vela con vinos enigmáticos.

El vino de los eventos sociales y fiestas institucionales.

El vino en el delivery.

El vino y la comida rápida.

Degustación de vinos y quesos a domicilio.

Los vinos a los postres, los puros y el café.

Enogastroturismo, las rutas del vino.

La pospandemia de Covid-19 y el consumo sofisticado de vino en el hogar a través del teletrabajo.

La cava privada: colección, status, nivel, inversión.

Los cursos de degustación de vinos.

Las ferias de vinos.

Las subastas de vino.

Los vinos de los antipastos.

Los vinos de los almuerzos y cenas con ejecutivos.

Los solemnes vinos de guarda y de culto.

Vinos tintos de crianza o guarda y chocolates en cenas románticas, de reconciliación, negocios, amor e indulgencias.

Vinos blancos aromáticos con comidas picantes y muy sazonadas.

El vino y los chefs cocinando con vinos.

Salsas gourmet a base de vino.

El vino y la salud.


El vino, en su consumo sobrio y habitual, es un excelente alimento funcional.

La uva, los vinos y el spa.

Los vinos de la belleza y la seducción.

El vino en la cultura y el arte: la música, la pintura, la poesía, la novela, el teatro, el baile, la artesanía, la moda de vestir.

Vino y arte: idilio que resalta la expresión y la sensibilidad.

El vino y las librerías.

Uva: la más natural pastilla antioxidante.

El jugo y las pasas de uva: energía y salud.

La damajuana o el bag in box en el asado.

Los tallarines del domingo con vino tinto y fútbol.

Vinos de guarda para aniversarios y negocios.

Vinos exclusivos para presentes y obsequios.

Vino todoterreno en tetra brik y bag in box.

Nuevos envases: aluminio, PET, tapa rosca, tapa corona.


La fascinante bebida social en los eventos de los jóvenes: los atardeceres del vino “sunset”, after work, weekend.

Los vinos alternativos: orgánicos, biodinámicos, naturales, veganos, celíacos, naranjos, pet nat, blancs de noirs, vermú y coktails de vino.

La revolución criolla y los vinos de sed.

Vinos sin alcohol.

El modo vermú y sangría para los jóvenes.

Vino con soda.

Vino con Sprite o coca cola.


El vino siempre, pero nunca solo ni a solas.

Un copón bordelés de Malbec o Merlot antes de dormir.

Melatoninas en el vino Merlot.

Beber poco, pero beber lo bueno.

Un vino para cada momento y un momento para cada vino.

Celebrar todos los estilos y niveles de vino.

Con buena compañía, los vinos son grandes vinos.

Menos normas y más disfrute.

Consumo más inclusivo del vino.

El vino no tiene género.

El vino despierta recuerdos y emociones.

Un vino de guarda libera historias y romanticismo.

El vino es cultura, celebración y grandes momentos en la memoria.

“Que cada copa sea un gran momento, no un exceso”.

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